<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301</id><updated>2011-04-21T15:45:20.451-03:00</updated><title type='text'>CUENTOS  y RELATOS de GERARDO ACOSTA</title><subtitle type='html'>Página que contiene algunos de los mejores cuentos, relatos y otras sandeces del oscuro escribidor bigandense.-</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113578169859794579</id><published>2006-12-28T11:53:00.000-03:00</published><updated>2006-04-08T11:49:25.066-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/Titulo1.0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/400/Titulo1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;blockquote&gt;"Café de por medio, &lt;br /&gt;te invito a compartir mis sílabas, &lt;br /&gt;mis gustos, mi casa, mi pueblo, &lt;br /&gt;mi lugar en el mundo. &lt;br /&gt;Como buen anfitrión &lt;br /&gt;espero que te sientas cómodo &lt;br /&gt;y me ayudes a recorrer el periplo &lt;br /&gt;que nos conduce a ambos &lt;br /&gt;a esta hermosa pasión &lt;br /&gt;por las letras..."&lt;/blockquote&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/Titulo1.0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/400/Titulo1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src=http://www.publitacora.com/publicador2.php?id_socio=366 frameborder="no" border="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" width="140" height="300" &gt;&lt;a href=www.publitacora.com/publicador2.php?id_socio=366 target=_blank&gt;&lt;img src=publicador2.php width=130 border=0&gt;&lt;/a&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113578169859794579?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113578169859794579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113578169859794579' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113578169859794579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113578169859794579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2006/12/caf-de-por-medio-te-invito-compartir.html' title='&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-115193249647099115</id><published>2006-07-03T09:42:00.000-03:00</published><updated>2006-07-03T10:14:56.520-03:00</updated><title type='text'>** CINE de BARRIO (fragmento de la obra teatral "La Bicicleta")</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“... Sabés una cosa? Hace ya un tiempo medio grosso que paso por delante tuyo y de repente me sale un gesto instintivo que es casi una convulsión, viste? Gira mi cabeza hacia la vereda de enfrente y evado la respuesta cuando alguno de mis chicos me pregunta sobre vos, sobre tus días de gloria y del por qué todavía te mantenés erguido, grandote, ampuloso, como ofreciendo tu porte antediluviano a quien restaure las heridas que todos te causamos. Los años, la gente, nosotros, los que cada jueves, sábado o domingo por la tarde nos arrimábamos a vos con cierto dejo de romanticismo para permitirte oficiar ese rol que tan bien interpretabas y que cuando las luces dejaban d&lt;a href="http://www.bigand.gov.ar/Fotos/arq_teatro01.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 187px" height="187" alt="" src="http://www.bigand.gov.ar/Fotos/arq_teatro01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e ser brillantes te transformaba en una especie de médium entre la platea y el espíritu de Bogart, por ejemplo.Y así en tus fauces abiertas se ganaron guerras, se perdieron duelos entre las calles polvorientas de un oeste solamente conocido gracias a tu particular modo de mostrar las cosas.&lt;br /&gt;Quien puede negar que a tu manera ejerciste el tipo de docencia que el pueblo necesitaba. Vos, mi querido cine San Martín, que bien pudiste llamarte Palace, Rex ,Monumental, Plaza, Lumiere, Roxi ,o aquel tan mentado Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore; que importan los apodos. Fue entre tus butacas marrones donde aprendí de chico a asociar la selva inexpugnable del Tarzan de los monos con aquellos verdes cañaverales que subían altos y desparejos por los cielos del campito de la otra cuadra. Y sufrí también con el Santo de la Espada, viendo como su costado humano superaba al bronce refulgente que nos legó la escuela, y con la barra de atorrante piberío de un barrio orillero conocimos las delicias de una matinee dominguera con olorcito a trampa, cuando llegaba la mano implacable del censor de turno asestando un vil tijeretazo en el momento justo. Y así giraron como en calesita la gorda exagerada de Fellini, la jeta de Travolta, el revolver de Ringo y hasta el padre de Michel Douglas meneaba su figura longilínea en el blanco trapo de tu pantalla enorme donde también supo bañar sus curvas la Coca Sarli, mientras un chacal medio chiflado casi lo mata a DeGaulle ante los exorbitados ojos de Sandrini. Y volaban como moscas aquellos bollitos de papel ruidoso que envolvían por un rato la dura pila de caramelos media hora que dormía en el bolsillo del saco, y alguna cachetada atronaba el ambiente mientras un repentino encendido de luces nos dejaba en orsay con la mano derecha a mitad de camino entre butaca y novia. Se pueden escribir volúmenes sobre vos, cine del pueblo.&lt;br /&gt;Puedo quedarme corto a la hora de volcar lagrimones y lamentos sobre el blanco papel que convoca al recuerdo. Pero no .Quiero que sigan desfilando en mi retina las ultimas imágenes que tu pantalla inmaculada dejó grabadas en mis adentros: ese dedo largo de un extraterrestre que bajó a la tierra señalando su casa. ET se llamaba, y los raros vericuetos del destino hicieron que te pierdas de conocer a fondo toda la obra de Spielberg, que no goces con los golpes de suerte de Forrest Gump y seguramente tampoco habrá de hundirse el místico Titanic bajo tus verdes aguas de fantasía trunca. Mis lamentos no son los vertidos por la boca de un cinéfilo a ultra&lt;a href="http://www.bigand.gov.ar/Fotos/arq_teatro02.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 243px; CURSOR: hand; HEIGHT: 173px" height="180" alt="" src="http://www.bigand.gov.ar/Fotos/arq_teatro02.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nza, ni ahí . Los emana alguien a quien la vida le fue robando de a poco parte de lo grato que el mal llamado progreso se va rapiñando en este mundo posmoderno y globalizado. Se va llevando todo ,es cierto, pero no es menos cierto que tampoco tiene la capacidad necesaria para robarnos la nostalgia, que no es poco.Si estaré jodido que ya ni me acuerdo como empezó todo esto, viejo. Ah si, te contaba que esta tarde pase frente a vos, que a Dios gracias te venís salvando de la piqueta. Que pasé a la tardecita con mis hijos y que como buen bohemio y como buen soñador que se precie  me decidí a entrar como informal visitante reincidente, sentarme en tus viejas butacas de madera dura y treparme por aquellos treinta y dos escalones de pinotea hasta alcanzar el rinconcito del palco donde Chupete, otro de los infaltables personajes que rodaron con vos, viejo cine de mi pueblo chico, apoyaba su linterna apuntando hacia abajo, a manera de hito fronterizo que delimitaba realidad con ficción. Desistí de hacerlo al comprobar que me estaba poniendo demasiado viejo, demasiado lacrimógeno, y porque supe que mis pibes, jamás irían a tragarse ese verso del resfrío con que intenté justificar el par de ojos enrojecidos y el nudo en la garganta.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-115193249647099115?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/115193249647099115/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=115193249647099115' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/115193249647099115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/115193249647099115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2006/07/cine-de-barrio-fragmento-de-la-obra.html' title='** CINE de BARRIO (fragmento de la obra teatral &quot;La Bicicleta&quot;)'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-114660616637114047</id><published>2006-05-02T18:23:00.000-03:00</published><updated>2006-05-02T18:42:46.430-03:00</updated><title type='text'>** Te la debía</title><content type='html'>&lt;em&gt;"A la memoria de Avelino, quien una tórrida tarde de febrero cerró en silencio los ojos y dejó de generar sueños, proyectar esperanzas y emplazar utopías...." &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cómo asusta temblar en el silencio o tropezar de gusto frente al papel en blanco de una futura carta. Será tal vez por ostracismo, o quizas porque esa recurrente manía de verte con frecuencia me taraba un poco al mostrarte mi costado conocido, ese que me confiere el mote de pequeño duro de los campos argentinos que ni en joda se va a rebajar para darle un beso a un hombre. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/Abrazo.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/320/Abrazo.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Aunque ese hombre hayas sido vos,mi tio mas querido,el que me ayudaba a digerir a toda orquesta los insalvables tallarines de la vieja en los domingo de invierno,entre un concierto de motores en marcha de aquella no menos infaltable carrera de tecé que parecía escaparse de la tele. Sabés bien de quien hablo,para que dar nombres. Nunca te lo dije y anda apostando todas las fichas al hecho de que tampoco te lo diré esta anodina y calurosa tarde de los albores del año. Vos me conoces... Vos, que por esas cosas del destino no fuiste padre, pero quien sino alguien hecho con tu misma madera puede ostentar aglutinados los titulos de padre, de tio, de abuelo, de padrino, de amigo, de buen tipo...&lt;br /&gt;Cómo olvidar aquellos tiempos cuando de pequeño te perseguia bamboleante a todos lados, con pasos presurosos, recien acostumbrados a marchar erguidos, tras tu regreso sin gloria de aquella lejana y estúpida revolución de orates entre azules leales y colorados rebeldes o viceversa. &lt;br /&gt;Por referencias tuyas conocí Magdalena y Punta Indio mucho antes de derretirme haciendo guardias en esos lejanos parajes agrestes y sombríos.&lt;br /&gt;Te pensaste que me había olvidado? Te creés con atributos para demostrar mi poca memoria respecto del proyector de cine que me regalaste en los '60 y que de puro cabeza dura desarmé por mi cuenta hasta dejarlo inútil? No, querido, ese fué, es y será mi obsequio&lt;br /&gt;mas apreciado. Y tanto es así que hasta puedo confesarte que guardo todavía entre mis souvenires de viaje y discos de vinilo la manivela gris que daba vida a Carlitos y su Doble, aquella cortita pelicula de Chaplin que venía con la máquina y cuyos restos descoloridos y rayados a ultranza tambien conservo en el pequeño rinconcito de lascosas gratas que me llenan la vida. Mas adelante, merced a eso que yo llamo mi etapa de rebelde adolescente insano nos enfrentabamos en discusiones bravas sobre algunos temas que ahora, a la distancia, parecen de otro siglo. Nos distanciabamos. Y cómo. Cuántas veces la abuela, con su enorme sapiencia y ancestral calma chicha tuvo que arreglárselas para mediar entre las partes... Pero al poco tiempo, y sin el menor atisbo de rigidez facial estabamos los dos, uno a la par del otro:&lt;br /&gt;tio y sobrino, como en esas lejanas tardes de pesca en el arroyo, bajo el viejo puente e piedrta musgosa, rebosantes ambos de barro y salitre. Al lado tuyo aprendí a reconocer el olor de la pintura, la ductilidad de la masilla o el espantoso tinner acrílico ése que nos volteaba literalmente y dejaba a nuestros dos pares de pulmones debiles sonando como ejercito de fuelles. &lt;br /&gt;No te salvaste, a pesar de tu estoica soltería defendida a capa y espada, de que una andanada de cachorros de hombre se treparan a tus pantalones hasta encallar entre la exacta conjunción de la yunta de brazos cariñosos que te tocó en suerte. No era para nada casual esa demostrativa muestra de cariño, atenuada injustamente por el jodido, injusto y antipático paso del tiempo, cuando no... Como tampoco era casual que mas de un chiquilín que yo conozco haya aprendido a mencionar tu apodo antes que decir mamá.&lt;br /&gt;Es cierto que hay cosas que nos separaron un poco, a que negarlo,la falta de tiempo por ejemplo, el transitar de distintas formas el tiempo o los espacios, para ser mas exacto, o quizás sea tan solo que veíamos algunas cosas desde una optica distinta. Pero hay algo que realmente nos unió y nos une casi mas que el tenor de la sangre y que fue y es todo un capricho de la naturaleza: Yo, a pesar de la edad y de toda el agua corrida bajo el puente sigo siendo un bohemio empeñado en curtir las calientes utopias que acunaba en esa fragil etapa adolescente de inconciencia pura. Vos seguiste siendo hasta este puto febrero que tantas cosas hubo de afanarme entre ramalazos de calor extremo, aquel mismo soñador que supo alimentar con su aire entrecortado la fragua de mi infancia, empeñado tambien en no claudicar con esos proyectos un poco alocados, pero que tanto bien le hacían con sus cosquillas al alma de quienes te aprecian . Sé que estás escuchando, lo presiento, y por circunstancias obvias es mi unica forma de agradecerte tantas cosas buenas que dejaste en este loco compendio de penas propias y ajenas que vengo a ser yo, quien te habla...&lt;br /&gt;Pero ni sueñes con que esta calurosa tarde de mitad de febrero vaya y te lo diga personalmente. Creo que no hace falta. O si? &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-114660616637114047?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/114660616637114047/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=114660616637114047' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/114660616637114047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/114660616637114047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2006/05/te-la-deba.html' title='&lt;strong&gt;** Te la debía&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-114450438005812575</id><published>2006-04-08T10:51:00.000-03:00</published><updated>2006-04-08T10:53:00.063-03:00</updated><title type='text'>EL CORONEL VILLALBA (a 30 años delgolpe militar)</title><content type='html'>&lt;a href="http://diarioepoca.com/2005/01/18/fotos/chicas/sciling2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://diarioepoca.com/2005/01/18/fotos/chicas/sciling2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Exhalé largo bufido, incrustè la cara entre mis propias rodillas y masculle en idioma francamente inentendible un sonoro insulto o algo análogo, cosa nada habitual en mi, ya que soy tímido y recatado, tal cual monje franciscano al momento de orar. Es que durante la noche anterior pasaron cosas que me sobresaltaron, que crisparon mi piel y hasta lograron quebrar la pasmosa pasividad que siempre hubo de caracterizarme en mis pocas horas de ocio, a la tardecita de un día cualquiera en los inviernos calmos, junto al leño encendido, con copita de jerez u oporto tibio entre los dedos.&lt;br /&gt;Aquello sí que era tranquilidad, pensaba, y no este amorfo rato de pensamientos crudos que mucho tienen que ver con la visita de mi amigo a casa. Hablo del coronel Villalba, héroe de Malvinas y única persona a quien supe recurrir para preguntar, cuando no, por el pobre de José Roberto, mi sobrinito político de tan solo catorce años secuestrado quien sabe por que mente malvada en julio del setenta y siete, en un día invernal como este pero de veinte años atrás, día en que sus padres hallaron el cuarto vacío y un manchón de sangre cubriendo el póster que en la pared del fondo recreaba el icono de Guevara, como me gustaba de llamar en publico al Che solo por demostrar un poco de recelo, pizca de odio y mucho empeño en tomar las distancias necesarias por si las moscas. Qué miércoles podía saber José Roberto del Guevara ese, balbucee antes de recordar cuan recto era Villalba por aquellos tiempos en que orgulloso mostraba al mundo su porte adusto, su mirada altanera, sus brazos enérgicos, fibrosos, esos labios curtidos y tirantes de ejecutar voces de mando. Lo envidiaba un poco, a que negarlo .Es mas; hubiese querido parecerme a el para de ese modo tener la suficiente porción de la torta como para poner en vereda a mas de un trastornado subversivo que conozco. Pero lo de José Roberto era tan grosso... Villalba sí que se calentaba por él, como no. Hablaba con el capitán tal, le gritaba al teniente cual y hubo de llevarme en su propio coche para formalizar la entrevista con el general Cherquis, que dicho sea de paso era un flor de tipo, amigo mío; si hasta logro invitarme con un café en el casino de oficiales y todo, aunque cierto es que dejo bien en claro que hacia todo lo que estaba a su alcance nada mas que por mi estrecha amistad con Villalba, por supuesto, y este, inflando el pecho repetía hasta quedarse sin aire que lo iban a sacar al pibe de las entranas mismas de ese monstruo comunista que habría cobrado tantas víctimas inocentes como el pobre chico; y engalanaba el discurso con vocablos que exaltaban el verdadero peligro de la invasión ideológica, y condenaba la anarquía, y la sinarquía, y el enemigo externo, y el interno, y sus bigotes renegridos saltaban, se erizaban y metían soberano miedo; y esos ojos aciruelados que solo el tenia tomaban una fiera coloración de grana que debe haber amoratado de terror a mas de un ingles cuando lo capturaron en Ganso Verde sin ninguna reputa bala en el cargador del fal. Que cojones, Villalba, mi amigo. Pobres de los gurkas que no quedaron para contarlo, pensé entre mi. Què cacho de hombre este Villalba,volví a pensar,y sentí un poco de miedo, lo admito, por elevar demasiado mi costado homosexual. Pero luego me avivé, enseguida, de que solo era simple admiración, ni mas ni menos que la que sentí alguna vez por otros hombres como Napoleon, Ike, De Gaulle o el mismísimo Franco, que joder. Puto yo?, razoné y seguí derrochando mis mejores babas con la figura poco menos que sanmartiniana de Villalba, quien para estos tiempos ya hubiese sido general retirado con todos los honores , y las cruces y las alegorías y el noble respeto de todos los ciudadanos que asuman su rol de argentinos bien nacidos, por supuesto. Hubiese llegado a general de no haberse cansado de pisar los cuarteles solo para adiestrar a pendejos que no sienten la fuerza, ni tienen enemigos contra quien luchar, carajo. Debe ser bastante denigrante tener a cargo semejante hato de tagarnas, lo entiendo, y entiendo también a los pobres colimbas, que ya no tienen motivación alguna para plasmar su ímpetu. Otros le allanaron el camino y dieron en cierto modo la vida por ellos, ingratos de mierda que ni siquiera saben agradecerlo, ni lo saben sus padres a la hora de recordar casos como el del pobre José Roberto, mi sobrino político, pobre santo inocente.Ni siquiera Villalba pudo hallar la guarida donde lo llevaron esos barbudos apátridas que bien enterraditos deben estar bajo el suelo de esta nación que,sin pedir nada a cambio los cobijó en vida,como me cobija a mí, a esta grácil esposa que Dios me ha dado,al amigo Villalba , y a todos los que lejos estamos de mentirle a la gente. Porque uno podrá tener miles de defectos , pero el placer de mentir lejos esta de ser moneda corriente entre mis afectos,que no son muchos, realmente. Está mi primo Paco,Juan Cruz su hijo, mi esposa Clara y mi amigo del alma, el tan mentado Villalba a quien respeto y admiro, precisamente por eso, por tener a lo largo de toda una vida la conducta mas brillante de que tenga memoria. Nunca una mentira, nunca una tomada de pelo, nunca una burla ; por eso creo a pie juntillas todos sus relatos respecto de las guerras que lo tuvieron como protagonista; las dos, por supuesto, la de Malvinas y la otra, la interna contra el comunismo, bah . Cada historias cuenta Villalba, y nosotros no hacemos otra cosa que comernos las uñas.Por los nervios.Vio? Que otra alternativa nos queda a mi esposa y a mi cuando quedamos los dos en compañía del coronel hasta las cuatro o cinco de la mañana, mateando en el living ante la foto de mi abuelo muerto, un poco mareados de escucharlo, es cierto, pero siguièndolo lo mas atentos que podemos. En realidad a veces parecemos escucharlo con atención, pero hay oportunidades en que nos distendemos y pensamos en nuestra propia identidad o en la de José Roberto, mi sobrinito político y su futuro incierto , pero eso solo sucede cuando el apoya la pistola cargada sobre el filo de la estufa y deja de apuntarnos a la cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-114450438005812575?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/114450438005812575/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=114450438005812575' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/114450438005812575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/114450438005812575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2006/04/el-coronel-villalba-30-aos-delgolpe.html' title='EL CORONEL VILLALBA (a 30 años delgolpe militar)'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113621375100523403</id><published>2006-01-02T11:54:00.000-03:00</published><updated>2006-01-04T18:39:45.316-03:00</updated><title type='text'>** EL VASO DE LA PACIENCIA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;          La  mañana se despertaba en  calma  como  casi   todos  los  días   de ese   verano insoportable. Las  luces de la  calle, ralas  desde siempre, dejaban entrever por qué al alba  los ruidos típicos de los amaneceres de arrabal dejan de rtenecer mas al reino de  las  sombras para formar parte del crítico paisaje  cotidiano. Con  todo  eso en su  sitio como   marco , Ismael Guzmán permanecía sumido en cierta  catarsis  extrañísima que le  hacía ignorar el sueño.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;     La incongruencia de vivir a medias era la  causa  y  efecto  de   sus  tristes  horas recorriendo   callecitas   angostas  que   desembocaban  en baldíos  malolientes, de semanas completas regurgitando pan duro en  lugares    miserables   y   de    cerrados  pastizales  que se encargaban de  proteger de  día  a  niños   inocentes  en   juegos sencillos, aunque  de noche enmascaraban el sudor caliente de parejas tan  faltas   de inocencia  como de inhibiciones.  &lt;br /&gt;     Cerca de allí las casonas de Belgrano acentuaban la bohemia  recurrente de algunos poetas  que se   regodeaban  nutriéndose   de  rubias vivencias  acordes con la época del año en  que vivían. De las puertas de la villa para adentro lo poético solo se iba desgranando lentamente entre las muelas afiladas de la desesperación  y  el  desaliento. No  había  rimas  elaboradas. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/pibe.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/320/pibe.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;No había   métrica  alguna. No   había  plegarias por la paz ni alabanzas a nadie  surgidas  de  la boca de  quienes  en  pleno  siglo veintiuno solamente luchan  por  llevar  a  la  misma un triste  pedazo  de  comida magra  y alguna que otra gota de tinto de procedencia  incierta. &lt;br /&gt;     Entre las idas y las vueltas por  su  suerte  de  mierda, Guzmán   había  aprendido  a agachar la cabeza y mirar  de   reojo  el  triste paisaje que brindaba  el   viejo   boulevard.   Y  el  boulevard,  por llamarlo de alguna manera, no era  mas  que  una larga lengua de asfalto periférico que desembocaba en  ese  basural   donde  miserablemente   procuraba  lograr   el  sustento.&lt;br /&gt;     Casi como al pasar las moscas lo hicieron  despertar   del   letargo    caluroso de principios  de  año.  La bombilla, todavía tibia, le  hizo reflexionar acerca  de  lo importante  que  resultaba un buen amargo  para  poder  engañar al estomago en los momentos  de  crisis.Un poco mas atrás, cerca  del banquito de madera donde se había sentado y  casi  en dirección a la puerta ,que  no  era mas que una rústica cortina de cotín floreado, se   bamboleaba  ennegrecido un   viejo almanaque  de Alpargatas cuya tosca imagen abrazaba  el   contorno del taco calendario. “Cinco  de  enero…”, decía  mirando  de  soslayo  el pobre paisaje que entraba  sin     querer  por  la ventana mientras se hundía  en lo mas hondo  de  sus  recuerdos. Y así empezaba  a  desandar el largo  periplo  que hubo  de  llevarlo  al  lugar  que  estaba ocupando  dentro  de  ese mundo  pleno  de tardes  calurosas hábiles en la dura tarea de  hallarlo tirando del carrito con ruedas de    alambre,    cuyos     crujidos toscos  se entremezclaban  con el grito lastimero  de  los  pájaros  alcanzados por  un  hondazo.&lt;br /&gt;     “Cinco de enero...” repetía lenta, pausadamente. Rostros  de amigos  que hacía años habían dejado de pertenecerle volvían para  decirle presente y, como si el tiempo no  hubiera  hecho  mella, extraían  de  su pequeña  alcancía  de   las  cosas  gratas aquellas bruñidas monedas de cobre con que alguna  vez  para esa fecha supieron estirar sus sonrisas desdentadas y morenas.&lt;br /&gt;     La  cañada donde supo criarse también   estuvo  ubicada  de  manera  preferencial en su retina. Insistió en  revolver tímidamente aquellas  turbias aguas  por donde chapoteaba de chico  para tratar  de no pensar demasiado y hacerle   a  la  vez   una  gambeta  a  la  indiferencia  de los otros. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/cartonero.5.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/320/cartonero.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El  ruido  de la canilla que  goteaba  lo hizo bajar  de  la  nube. Las   moscas, con  su   característico zumbido    generador    de    ideas  marginales  también  pusieron  lo  suyo. La  impotencia   para    sobrevivir    en   la    indigencia  lo  clavó una vez mas  por  la espalda ,esa misma espalda  que a lo largo del tiempo    supo ingeniárselas para hacer frente a los muchos  espantos  sufridos; espantos  que  fueron cacheteando  una y otra vez su dignidad  y entereza  moral.&lt;br /&gt;     De repente, el canto de las aves de corral dejó  de escucharse por un instante  dando paso mágicamente al jadeo entusiasmado del carasucia, quien envuelto entre los  tules de   la    inocencia, se    arrodillaba   con    entusiasmo  para  poder cortar  los  tallos  mas tiernos   del  verde   pasto  que   crecía inconstantemente  al costado del gallinero,  lindando casi  con el caminito de  tierra  despareja  por   donde  pasean  su resignación   ancestral   los   desteñidos  carros de la miseria.&lt;br /&gt;     Se preguntaba de dónde sacaría su pequeño de tres años las fuerzas necesarias para trasladar   el  enorme   fardo  que  había recolectado  y aguantarse sin chistar  las excoriaciones  que  pudo   ver  entre  sus manos. Poco  tardó  en darse cuenta que  la razón  era  obvia,  que lo  místico  y  lo  sobrenatural se confundían en cada uno  de  los  actos  de  aquella  criatura  morena   que   vivía   pendiente   de   su particular  noche de reyes.&lt;br /&gt;     Cortaba, gemía y miraba hacia arriba como dirigiéndose a un tal Melchor compinche de toda una vida, una  corta  vida  de tres años para  la  cual       todo  se limitaba a escuchar con  atención los  cuentos metafísicos que entre gruesas gotas  de sudor caliente inventaba el nono Ismael a su regreso a casa.&lt;br /&gt;     Ismael, a   todo  esto, veía   con   cierto   resquemor, y  por enésima  vez, desmoronarse el  sueño  de toda una vida. Siempre había añorado ser  Rey Mago, aunque tan solo fuera  para  trasnochar  justificadamente y embriagarse de   gozo   cada  noche   del   cinco   de    enero, mientras  media ciudad dormita entre el olor y las pisadas de mil ratas de albañal sedientas y la otra  mitad -por decirlo de alguna manera-  duerme su   sueño  de  paz. &lt;br /&gt;     En   su  exclusiva   y divagante utopía justiciera dibujaba  mentalmente la sonrisa de los chicos de la villa, a  quienes  imaginaba llenándose  de        asombro  al    levantarse   para   manipulear el golpe bajo de la pena en los&lt;br /&gt;trenes  suburbanos, cuando   entre  sonoros  gritos  de  admiración  y carcajadas   de júbilo   descubrieran  el   hueco  de  sus   zapatos atestado de juguetes.  &lt;br /&gt;     El ruido de la  canilla, regular e implacable, lo volvió  a  bajar  del  limbo. Cayó a  la  tierra, se  revolcó  en  el barro de la  injusticia  y emitió  un  débil quejido que bien  podría  haber sido de resignación o de impotencia. Supo  así que la bronca entumecida era  el único  bien  con que podía contar  en  ese momento  .Y supo también que las  lagrimas de  su nieto humedeciendo el triste par de  zapatillas vacías en la mañana  siguiente serían,  quizás, las gotas que rebalsan  el  vaso de la paciencia.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113621375100523403?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113621375100523403/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113621375100523403' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113621375100523403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113621375100523403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2006/01/el-vaso-de-la-paciencia.html' title='&lt;strong&gt;** EL VASO DE LA PACIENCIA&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113389805486725015</id><published>2005-12-31T16:37:00.000-03:00</published><updated>2005-12-31T11:48:44.660-03:00</updated><title type='text'>** EL VISITANTE</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.bigfoto.com/sites/galery/sky/sky-clouds-3wax.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.bigfoto.com/sites/galery/sky/sky-clouds-3wax.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Se apareció en casa como a las once de la mañana de un jueves cualquiera,con el calor asfixiante de finales de año&lt;br /&gt;y su correspondiente cielo sazonado en moscas. Era uno de esos días en donde la constante pesadez del estío rosarino requiere &lt;br /&gt;soluciones mas de fondo que el permanente rito de un apantallamiento contínuo. Se apersonó con cierta rigidez y movió su cabeza hacia delante a manera de formal reverencia. Así mi sorpresa hizo eclosión en un largo suspiro que no permitió oír la primera parte de su alocución sencilla, limitada a solo cinco o seis palabras llovidas desde el interior de una boca enmarcada en anguloso rostro de generosa barba y cabellos al viento. Su facha parecía provenir de algún otro mundo, un reino quizás más etéreo y tal vez mucho menos complicado que el mío. A todo esto, el sádico verano venía flagelando mi piel en forma de permanente ardor que se plasmaba en miles de gotas de sudor gomoso, mientras el visitante mantenía su figura libre de máculas y exenta de recibir los daños que el calor propina al resto de los mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirigiendo la vista a las alturas tendió ambas manos en dirección al norte, y sin pronunciar ruido ni sonido alguno marchamos lento, levitando por sobre los empedrados hirvientes y una seguidilla de desprolijos techos de la periferia, la que nos fue guiando hasta dar con el centro mismo del parque Independencia. Allí una fuerte ráfaga de viento del norte me refrescó el torso al tiempo que oscuras nubes de cizañeros mosquitos iban cayendo en picada sobre nuestro flaco par de lomos sin hacernos el menor de los daños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en lo alto pude deleitarme apreciando cómo los pájaros del parque se solazaban emitiendo gorjeos y trinos celestiales mientras cientos de chicos, a pesar de su natural etapa de formal egoísmo, se intercambiaban golosinas, brincaban tomados de la mano, y hasta compartían sus juguetes divirtièndose a troche y moche. Los mas jóvenes ayudaban a cruzar la calle a los ancianos y éstos agradecían al cielo con una sonrisa enorme, transparente. Todos en las veredas osaban saludarse, arrojarse besos. Los plácidos adolescentes cortejaban a sus noviecitas llenándolas de flores, recitándoles poemas de Neruda mientras entonaban arcaicas canciones de amor prendidos a cientos de luminosas guitarras imaginarias. Mi compañero de vuelo solamente meneaba la cabeza y a cada tanto guiñaba su ojo izquierdo sintiéndose cómplice de tamaño trastoque. Estaba alegre como jamás nadie debe de haberlo visto. Era la gloria manifestada en el mejor de los síntomas. El bello trance duró larguísimo rato, muchas horas, quizás días, y esa enorme sensación de bienestar ganaba con creces la totalidad de mi cuerpo, el que se iba distendiendo lentamente y, sin demasiadas vueltas, estaba comenzando a experimentar un gozo inusitado que supuse eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, y como siempre ocurre en estos casos, todo se ensombreció. El cielo pasó a tomar una fiera coloración grisácea virando al negro mas cerrado. Temblé como una hoja. Miedos y más miedos reincidentes emparentados con el clima tempestuoso fueron modelando mi temple muy a pesar de que en mis mocedades supe tomar a la lluvia como a una bendición de las alturas. Un presagio tan oscuro como el entorno me erizó los cabellos, crispó mis manos y entumeció en mí toda capacidad de discernir sobre realidades o fantasías. Así los pájaros huyeron lentamente emitiendo raros graznidos que bien pudieron ser de dolor o de fobia. Cada uno de los chicos, antes de emprender retirada, desató su malicia arrojando arena en los ojos de su vecino a la vez que vimos cómo las parejas otrora enamoradas se empeñaron en mostrar al mundo su enorme colección de gestos obscenos mientras alguna que otra parte pudenda era dejada al descubierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta de la desazón de mi amigo cuando una pesada lágrima le rodó desde la mejilla a la túnica. La pálida figura no extendió los brazos ni me obligó a seguirlo. Evitó el pobre tipo hacer otra cosa que no fuera caminar cabizbajo, a paso lento, encorvar su porte descarnado y lanzar un sonoro gemido que terminaría por perderse, junto a él, en el centro mismo del laguito del parque, girando en un enorme remanso tachonado de espuma y cientos de miles de burbujas de aire.- &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113389805486725015?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113389805486725015/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113389805486725015' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113389805486725015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113389805486725015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/el-visitante_31.html' title='&lt;strong&gt;** EL VISITANTE&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113448180347091127</id><published>2005-12-13T10:46:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T10:50:03.503-03:00</updated><title type='text'>** EL VELATORIO DE EDIPO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.cinefantastico.com/terroruniversal/imagen/frye2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.cinefantastico.com/terroruniversal/imagen/frye2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Desde chico, y a raíz del carácter altamente&lt;br /&gt;dominante de mi santa madre, el bueno de papá,&lt;br /&gt;mis hermanos Luisa y Cosme y este pobre&lt;br /&gt;compendio de penas propias y ajenas que vengo a ser&lt;br /&gt;yo, sufrimos las consecuencias de estar siempre en&lt;br /&gt;un segundo nivel: el de los desprotegidos, el&lt;br /&gt;que nos convierte en una suerte de parias&lt;br /&gt;familiares, o simplemente en los hijos de tal,&lt;br /&gt;el esposo de cual, o los hermanos de talicual;&lt;br /&gt;algo que tiende a exaltar un poco el enorme&lt;br /&gt;plano inclinado en el que tuvo que avanzar mi&lt;br /&gt;vida desde el instante mismo del&lt;br /&gt;alumbramiento, que no fue traumático, es&lt;br /&gt;cierto, pero que dejo el enorme reguero de&lt;br /&gt;ácidas vacilaciones cada vez que debí ejecutar&lt;br /&gt;por propia cuenta uno de mis actos, ciertamente&lt;br /&gt;en pocas oportunidades, ya que para todo estaba&lt;br /&gt;ella, mamá, y su dureza de genio solucionaba&lt;br /&gt;cualquier inconveniente que pudiera plantearse. &lt;br /&gt;Nunca fui Edgardo Efrain Lopez, como supo &lt;br /&gt;anotarme el juez Linfatti; ni siquiera Chiche,&lt;br /&gt;Cacho o el Bobo,que va. Simplemente me llamaban &lt;br /&gt;"el hijo de La Irma"; y yo, víctima de un edipo&lt;br /&gt;galopante, me solazaba disfrutando de la&lt;br /&gt;popularidad de la vieja con el serio agravante&lt;br /&gt;de que lo hacia con ganas. Claro que esto solo&lt;br /&gt;sucedió hasta el momento mismo de mi irrupción&lt;br /&gt;en el quinto grado de la escuela primaria,&lt;br /&gt;donde tal vez halle el primer desencuentro&lt;br /&gt;emocional al notar que ese problema de&lt;br /&gt;identidad estribaba en el hecho de que todos me&lt;br /&gt;habían bautizado en segundas aguas como el&lt;br /&gt;Irmo; y así el mundo comenzaba a olvidarse&lt;br /&gt;definitivamente de López, del Edgardo, y hasta&lt;br /&gt;del ridículo Efrain, nombre que de por sí solo&lt;br /&gt;se presta a las cargadas. El caso es que seguí&lt;br /&gt;siendo el Irmo hasta hace poquísimo tiempo&lt;br /&gt;atrás, cuando tuve la brillantisima idea de&lt;br /&gt;cortar el chordón apelativo y abrirme paso solo&lt;br /&gt;por la vida sin necesidad de ser simplemente&lt;br /&gt;"el hijo de". &lt;br /&gt;Lamentando con sinceridad la falta de &lt;br /&gt;iniciativa del resto de mi familia, empecé el &lt;br /&gt;derrotero fabricando unas tarjetas de cartulina &lt;br /&gt;muy bonitas de símil entelado, con letras rojas &lt;br /&gt;fileteado negro que rezaba Edgardo F. López&lt;br /&gt;Cuatrochi, Transacciones Comerciales a pesar de&lt;br /&gt;ser solo un pobre y miserable busca con tres o&lt;br /&gt;cuatro pibes de la calle a cargo. La cosa&lt;br /&gt;obviamente no prospero y todo Pichincha hubo de&lt;br /&gt;cagarse literalmente de risa ante los dos&lt;br /&gt;apellidos disonantes, mas no faltó quien pegara&lt;br /&gt;un ejemplar de mi carta de presentación en la&lt;br /&gt;pared blanqueada de un anden desnudo de Rosario&lt;br /&gt;Norte con el agregado, en rojo también, de&lt;br /&gt;"alias el Irmo", lo que casi termina por&lt;br /&gt;producir uno de los bajones antológicos mas&lt;br /&gt;grandes de este siglo ,pero que lejos de&lt;br /&gt;hacerme entregar el rosquete instome a seguir&lt;br /&gt;tratando de borrar las penas que eso supone,por&lt;br /&gt;lo que elucubrè la idea de conseguir un&lt;br /&gt;préstamo con vistas a dejar de ser peatón y&lt;br /&gt;convertirme en una parte mas de ese todo que es&lt;br /&gt;la conjunción hombre-auto, olvidándome que&lt;br /&gt;después de la primer cuota viene una segunda, y&lt;br /&gt;después una tercera y así sucesivamente. La&lt;br /&gt;agencia, con el mejor de los tinos, decidió&lt;br /&gt;quitármelo por las buenas y volví a ser&lt;br /&gt;nuevamente el Irmo, pero a pata, por lo que no&lt;br /&gt;tuve mejor iniciativa que romper la alcancía&lt;br /&gt;que mi vieja me regalara al cumplir los&lt;br /&gt;dieciocho, y con los ahorros hube de comprar un&lt;br /&gt;prolijo maletín de cuero al que, a manera de&lt;br /&gt;uniforme, agregué cierto ambo azul y gris&lt;br /&gt;adquirido otrora en una barata de la calle San&lt;br /&gt;Luis con la esperanza de ser alguien, esta vez&lt;br /&gt;vendiendo libros de texto casa por casa pero de&lt;br /&gt;elegante sport,como dicen por ahí .Pero dicen&lt;br /&gt;también que el mundo es un pañuelo y en menos&lt;br /&gt;que canta un gallo, otra vez se interpuso entre&lt;br /&gt;mí y la gente, el fantasma dominante de mi&lt;br /&gt;madre,la Irma,encarnado ahora en la piel de los&lt;br /&gt;vagos del café del tío Pepe, en Ovidio Lagos y&lt;br /&gt;Brown, quienes formando una monolítica barra se&lt;br /&gt;reunieron frente al domicilio del doctor&lt;br /&gt;Ezquerra, viejo cliente de cuanto escolazo ande&lt;br /&gt;dando vueltas por ahí, para gritar a viva voz&lt;br /&gt;Ir-mo, Ir-mo !!! algo que me saco de quicio&lt;br /&gt;primero, me distrajo después y provoco luego&lt;br /&gt;que en el descuido aparezca un petisito orejudo&lt;br /&gt;de pelo ensortijado y dientes desparejos que,&lt;br /&gt;con genial maestría, supo arrebatarme el&lt;br /&gt;maletín con los doscientos pesos recaudados&lt;br /&gt;adentro. Lo mas lamentable es que a ojos vista&lt;br /&gt;seguía siendo un pusilánime, un triste y&lt;br /&gt;solitario don nadie, como sucedió siempre a lo&lt;br /&gt;largo de mi penosa vida . Don y nadie fueron&lt;br /&gt;palabras que retumbaron como bombardeo&lt;br /&gt;incesante dentro de esa oscura sensación de&lt;br /&gt;existir que todos llevamos dentro, pero&lt;br /&gt;igualmente seguí tragando por días y por noches&lt;br /&gt;la amarga saliva del complejo mal resuelto&lt;br /&gt;hasta que, tras un cascado chasquido de dedos&lt;br /&gt;enguantados, percibí que el instante mas&lt;br /&gt;glorioso de mi vida estaba cerca, que la&lt;br /&gt;solución al problema pasaba , como supo&lt;br /&gt;indicarlo el manual del ejecutivo posmoderno,&lt;br /&gt;por el útil, fiel y nunca bien ponderado&lt;br /&gt;celular. Solo el celular da status, grité, el&lt;br /&gt;celular lleva el mundo a tus oídos y a vos al&lt;br /&gt;gran mundo,chillé; el celular es el arma de los&lt;br /&gt;triunfadores, oí decir a un yuppie. Y ahí nomás&lt;br /&gt;gasté hasta el último metal de los póstumos&lt;br /&gt;ahorritos, y corrí a hacerme cargo de esa&lt;br /&gt;hermosa libra de plástico parlante gracias a la&lt;br /&gt;cual afirmo hoy, cuatro de agosto, que se&lt;br /&gt;terminaron todos los apodos y las entelequias,y&lt;br /&gt;las periequias, y las acequias, y Pichincha, y&lt;br /&gt;el bar del tío, y los chistes de la barra y el&lt;br /&gt;estigma de mi vieja ,por supuesto . Ahora todo&lt;br /&gt;cambio para bien, señores, ahora todos pueden&lt;br /&gt;verme a diario apostado en la puerta de la&lt;br /&gt;bolsa de comercio, charlando con alguien de mi&lt;br /&gt;misma laya, o parado en el centro mismo de San&lt;br /&gt;Martín y Córdoba, o en las mismísimas&lt;br /&gt;catacumbas del Circulo, señores , siempre&lt;br /&gt;manteniendo la cordura en forma de amenas&lt;br /&gt;conversaciones subidas de volumen, donde mi&lt;br /&gt;impecable traje gris conforma solo una muestra&lt;br /&gt;que marca el rumbo de mi nueva vida,carajo, la&lt;br /&gt;pucha que valió la pena irse del&lt;br /&gt;barrio, señores, se termino el Irmo,se acabo el&lt;br /&gt;don nadie esta vez y para siempre. Ahora tengo&lt;br /&gt;la enorme dicha de ser,nada mas ni nada menos&lt;br /&gt;que ... &lt;em&gt;el boludo del Movicom&lt;/em&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113448180347091127?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113448180347091127/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113448180347091127' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113448180347091127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113448180347091127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/el-velatorio-de-edipo_13.html' title='&lt;strong&gt;** EL VELATORIO DE EDIPO&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113447914655205813</id><published>2005-12-13T10:02:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T10:15:09.696-03:00</updated><title type='text'>** NIÑOS SILVESTRES</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.sanluisgonzaga.edu.ar/na/profesores/TEMAS%20SOCIALES/ventanita.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.sanluisgonzaga.edu.ar/na/profesores/TEMAS%20SOCIALES/ventanita.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;El 70,4 % de los chicos Argentinos son pobres.Más de 3.500.000 niños viven bajo la línea de indigencia. El 40 % de los chicos pobres tiene un coeficiente intelectual 20% inferior a los no pobres&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Niño de nadie&lt;br /&gt;que buscándose la vida,&lt;br /&gt;desluce la avenida&lt;br /&gt;y le da mala fama a la ciudad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Niño silvestre&lt;br /&gt;lustrabotas y ratero&lt;br /&gt;se vende a piezas o entero,&lt;br /&gt;como onza de chocolate”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Joan Manuel Serrat&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;En la soledad de la pieza, ese 24 de diciembre, casi en nochebuena, me había prometido a mi mismo que a pesar del frío y del estrecho contacto con el invierno europeo evitaría la nostalgia. La ventana de rejas estrechas me mostraba una Barcelona distinta a cada rato. Con el primer sol mañanero, que aparecía de a gotas, Cambrils tomaba una escueta tonalidad dorada, solamente interrumpida por repentinos aleteos de las nubes mas bajas. A rigor de ser sinceros, el aire puro de aquel último resabio de amanecer conspiraba contra todo intento de hacer otra cosa que aspirarlo lentamente, como quien digiere un añejo licor que fortalece el espíritu y adormece las ideas. Mas tarde el ambiente no iría a diferir sustancialmente del de cualquier ciudad europea típica, donde el smog de toda España se me vendría encima; desde el humo antojadizo de Tarragona hasta el perfume de mariscos rancios de San Fernando de Cádiz. Sabía que era una exageración esa descabellada idea de la mezcla de olores, pero me sirvió para que ensaye una nerviosa sonrisa, y eso vale. Bajé las escaleras con cierta dificultad y al ingresar al bodegón antiguo me crucé con un chiquillo escuálido de apariencia y acento moros que salió a abrirme la puerta. Sus rodillas descarnadas y desnudas se tocaban peligrosamente entre sí cuando subía o bajaba las escaleras de mármol. Con vocecita tintineante, por momentos estridente, me contó en tan solo dos minutos y casi sin respirar , vida pasión y muerte de todos y cada uno de los integrantes de su familia, además de revelarme ciertos detalles triviales que no escuché pero simulé oírlos tan solo por no desairarlo. El niño era una cruda postal el hambre y la desesperación por lograr un poco, al menos, de tanto cariño que mezquinamente anda desperdigado por el sol traicionero de Montjuich o las ramblas rebosantes de viajeros sordos, ciegos y mudos a sus requerimientos básicos. Todos lo conocen, lo excluyen por su raza, lo segregan por su estampa, lo cruzan en las esquinas de las grandes ciudades y lo ven en los semáforos de los suburbios. Lo hallan revoloteando la puerta de algún cine o rebuscando como trofeo de guerra un mendrugo de pan en los contenedores de basura que coronan los restaurantes top. Lo conocen mucho más los pequeños líderes políticos, obviamente encargados de representar algún plan social con cierto tufo a trampa, lo conocen a él, a sus amigos, a sus hermanos, y a los amigos de sus hermanos . A nadie escapa que cuando crezca y llegue a los dieciséis años será mas conocido también en tribunales, toscas comisarías, centros penitenciarios y en el mundo infesto y nauseabundo del tráfico de drogas y los ajustes de cuentas.&lt;br /&gt;Y así fue que establecí un raro paralelo con mi patria, con mi gente, con las villas y con ese fantasma insobornable de la discriminación bastarda. Y lloré de a puchos, como solo lloran quienes tienen desgarrado el pecho oel alma hecha jirones. Y hube de hacerme a la idea, a pesar de los miles y miles de kilómetros de agua salada que separan ese mundo del mío, de que por momentos regresaba al tercer mundo, al de las miserias que a diario convocan la lagrima furtiva de esos niños silvestres que en la mesa de un bar saturado de angustias ruedan convocando a la moneda salvadora que quizás les permitan hacer menos jodido este presente navideño de moco y sobras de comida. Pero estaba en Europa, donde supuestamente las cosas se ven con otros ojos. Y gemí un poco más, y me abalancé sobre esa hamburguesa a medio comer, sosteniendo que nada y mucho tienen en común ambas fiestas. Y me vino a la memoria el recuerdo de Carlín, quien sonriéndole a la malaria abría puertas de taxi frente al bar del Pepa, cruzando la estación de ómnibus, o veía en ese chico moro al Galleta Rodríguez, que hacía tintinear con agrande el puñado de monedas ganados a la lástima en el bar de Buenos Aires y Nueve de Julio , o al palito Gómez, atiborrando la bolsa de nailon celeste con las sobras del McDonald, mientras exhibía con mal disimulado orgullo la auriazul desteñida y con flecos firmada por Palma. Pasó por mi retina también ese jadeante carasucia de “La Rana”, quien cada veinticuatro de diciembre, envuelto entre los tules de la inocencia, trabaja con entusiasmo navideño en el duro arte de despejar de yuyos el caminito de tierra despareja por donde pasean su resignación ancestral los desteñidos carritos de la miseria. Y el hambre, y la mueca, y aquellas lágrimas furtivas humedeciendo el triste par de alpargatas vacías en la mañana siguiente que serán, seguramente, las gotas que rebalsan el vaso de la paciencia.&lt;br /&gt;Atesoraba para mí el amargo zumo de la nostalgia, y recurría en el hecho de comparar y darme cuenta que la cosa pinta fulera en todos lados para un pibe de la calle. Pero quise creer que, aunque sigamos empeñados en cambiar el mundo a cañonazos, al final del camino siempre hay un pequeño lugarcito en cada alma entumecida para que a partir de la rabia comencemos a pelearle al hambre, a la desnutrición, ayudemos a fomentar una educación y escolarización en serio y nos pongamos a levantar desde el pie una cultura del trabajo digna para padres y adolescentes. Quizás sea así como entre todos podamos mantener encendido el tímido tizón de la esperanza. &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113447914655205813?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113447914655205813/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113447914655205813' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113447914655205813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113447914655205813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/nios-silvestres_13.html' title='&lt;strong&gt;** NIÑOS SILVESTRES&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113447741934184946</id><published>2005-12-13T09:21:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T09:36:59.356-03:00</updated><title type='text'>** LA BOINA BLANCA</title><content type='html'>&lt;a href="http://jorgefin.com/images/B/escalerablanca1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://jorgefin.com/images/B/escalerablanca1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día se presentaba lindo, seco, brillante; como bien lo hubiese definido mi tío Pocho: “un día peronista”, decía, aunque no había que ser demasiado ducho en reconocer gestos para advertir el guiño cómplice de su ojo izquierdo. Todo en él era socarrón, especialmente cuando se refería al tema de la política partidista, ya que había sido radical, muy radical; pero de aquellos, los de la boina blanca hasta las orejas y la foto del peludo en el interior de la puerta del roperito individual. Todos en su momento atestiguaron que no se llevaba nada bien con la dirigencia que le había tocado en suerte, y hasta aseguran que alguna que otra vez supo tomarse a golpes de puño con aquellos a quienes sabia y acertadamente denominaba cogotudos oportunistas. Demás está decir que cobró para èl y toda la familia, incluido el perro, las dos gallinas ponedoras y el cardenal amarillo que aburría con sus trinos lastimeros a los gorriones libres.&lt;br /&gt;Bien, la cuestión es que de tanto andar deambulando por los comités se le pegó en cierto modo el léxico chantocrático de los caudillos populares, de la misma forma en que supo adherírsele con ganas el engrudo tibio entre los dedos amarillentos de nicotina, acompañante insobornable de aquellas noches de vino barato, de damajuanas, de mate prolongado y de afiches puestos casi en la clandestinidad.&lt;br /&gt;Una fresca mañana otoñal, con el acabado gris del cielo que preanunciaba lluvia y una alfombra dorada de hojas de plátano crujiendo al paso de la gente, tuvo el raro privilegio de conocer las rejas de la comisaría, pero del lado de adentro. Su eterna bohemia y el arcaico oficio de buceador de imágenes perdidas bajo el alcohol tornaron a la situación en no demasiado grave y jamás llegaron a preocuparle demasiado las consecuencias; máxime si tenemos en cuenta que su único trabajo forzado fue cebarle unos trescientos veintitres amargos al comisario de turno y lustrar los borcegos de todos los guardianes del orden, quienes no eran mas que cinco buenos muchachos empeñados en hacer cumplir la ley. Lo caratularon como desacato y no era para menos. Tuvo (en realidad era su costumbre de años)el desatino de hacer un pequeño agregado a la primer palabra con que comenzaba sus mentados discursos el General. La plaza, dicen, estaba de bote a bote ese primero de mayo del cincuenta y tantos. Por la propaladora del pueblo, inmediatamente después del himno y la marchita, un acople que sonaba metálico atronó el ambiente dejando escuchar el clásico “compañeeeeeros...”, a lo que él, desde la esquina del boliche de enfrente, de pie y apoyando las palmas en el caño horizontal de su bicicleta herrumbrada, remató con un sonoro “son los huevos...”. Salvo los más consecuentes con la doctrina justicialista, que seguían extasiados la arenga partidaria, el resto no pudo seguir escuchando a su líder. Todo comenzó con un murmullo imperceptible que fue haciéndose cada vez mas fuerte y culminó con una carcajada generalizada. Seguramente esto fue lo que irritó a algún dirigente de cierto peso entre las bases quien, a no dudarlo, carecía del sentido inocentemente amistoso que mi tío la daba a la lucha entre los diferentes partidos. Tal vez eso vaya a dar una explicación coherente a la pobreza franciscana que lo acompañó durante su no tan larga vida. O a la envolvente soledad en que estuvo sumido en el momento mismo de recorrer la ultima etapa de su existencia, muy a pesar del culto a la amistad que supieron prodigarle otros tantos crotos como él, en su inmensa mayoría peronistas de la primera hora; pobres almas que se consolaban mutuamente asolando mares de vino triste, compartiendo impotentes broncas en la mesa lindera a la ventana del barcito humilde de la calle Mitre al fondo.&lt;br /&gt;Hasta se había convertido en parte del paisaje su brocha gorda derramando engrudo por toda la mano derecha. Y el pucho, mojado, que él mismo armaba y encajaba sistemáticamente entre la comisura de los labios. Y su tarro de Shell abollado, con manija de alambre retorcido salpicando harina y agua por el reborde de cada tapial del pueblo sometido a aquella perspicaz pegatina.&lt;br /&gt;Cómo no imaginarlo solitario, en cuclillas, desafiando a la niebla persistente de una noche cerrada, tratando de golpear primero y obtener así el merecido premio de ver convertido en un autentico collage democrático al preciado paredón del correo, por ejemplo, de casi una cuadra de extensión con ochava incluida. Su axila se había adaptado ya notablemente al rollito de papeles baratos, ni siquiera satinados. El gorrito de diarios, característica obligada de humilde pintor de obras, iluminaba la oscura noche con su reflejo de descaro al ser alcanzado por el farol indiscreto de cierto vecino curioso o la insípida linterna de un policía de ronda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bebé de seis meses, bastante avispado por cierto, se divertía tirando de uno de los bordes de la puntilla española que terminaba en puntas y formaba perimetralmente el borde del mantel de algodon que cubría la mesa oval. Tres jaulas con idéntica cantidad de canarios flauta en su interior colgaban prolijamente de sus correspondientes pies de hierro y dejaban escuchar gorjeos en tres diferentes tonos. En el aire todavía se respiraba el suave aroma de las glicinas en flor.&lt;br /&gt;Un corralito con barrotes de madera yacía deshabitado contra el viejo sauce que dividía el terreno del fondo con el baldío lindero. Tejido de alambre aplastado de por medio y una hilera de tres o cuatro plantas de ricino semejaban una tosca y humilde medianera.&lt;br /&gt;- Le traje esto al pibe –murmuró con su clásica voz fuerte y chillona a la vez. - Creo que ya es tiempo de que vaya aprendiendo.&lt;br /&gt;Sus manos percudidas abrieron el bolso azul y lo sostuvieron de una de las manijas. La otra solo estaba reemplazada por un trozo de piolín doble que aparentaba un nudo marinero imposible de copiar. El interior era todo un pandemónium donde se podían hallar pinceles, pinceletas dos pares de estampitas de María Auxiliadora, un atado con quince votos de Balbín y, en el fondo, rodeado de anzuelos, un paquetito blanco con letras rojas que explicaban las cinco razones por las cuales la gente prefería comprar en Casa Boretti. Con sonrisa de triunfo y aire de emotividad lo extrajo enderezando su figura enclenque y se lo pasó solemnemente a mi viejo.&lt;br /&gt;- Sacála vos –dijo inflando el pecho- que yo tengo miedo de ensuciarla con grasa. Me la consiguió don Miguel –agregó-. Dice que se la dio Malaponte en persona...&lt;br /&gt;- Al final, podrías haberle regalado el gorro de Boca –recriminó con sorna mi padre al tomar la boina blanca resplandeciente, casi inmaculada- Por lo menos le va a dar alguna satisfacción en la vida!! Ensayando un gesto de fastidio seguido por cierta sonrisa obligada, dio media vuelta y salió dejando el mate a medio tomar. Meneó la cabeza hacia ambos lados y alzó con dificultad los tachos de pintura roja y blanca. Era evidente que la innata falta de tacto del viejo había dado un fuerte golpe bajo a su amor propio, algo que provocó en él la misma reacción que produce el reto a un chico tras una sonrisa encubierta.&lt;br /&gt;- Bueno- respondió- hagan ustedes lo que quieran. Yo me voy a terminar de pintar el tapial de la comuna.Y cuentan que se fue; se fue silbando un tango arrabalero de Gardel y Lepera que al decir de mi madre, quien era mas bien práctica y nunca supo entender demasiado su elemental vagancia, sonó con la lentitud y tristeza de un lamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó        esa campaña, otra y otra más. Sus dedos tembleques siguieron tiñendo de rojo y de blanco las paredes descascaradas de las tapias del pueblo. La brocha, inquieta y trasnochada desangró hasta el hartazgo mares de engrudo pegote sobre ladrillos desnudos, mientras quien la empuñaba soñaba despierto con ver su nombre reflejado en alguna lista de candidatos. A tanto llegaba su inútil esperanza que hasta tenía preparado el machete con su propio discurso, que sacaba a la luz en las noches en que los vahos del alcohol se apersonaban en su figura endeble.&lt;br /&gt;Bebió con angustia el trago amargo y la desazón del once de marzo del sedtenta y tres. Su desilusión lo mandó a sumirse en la peor de las depresiones al no encontrar referentes políticos en casi ninguna de las instituciones. Se ahondó aún más su antiguo malestar cuando llegó el receso que ocupó los sangrientos años posteriores al setenta y seis. Eran tiempos de marchas, de contramarchas y de largos comunicados leídos con estúpida arrogancia.&lt;br /&gt;Pero como todo llega, el ochenta y tres también llegó. Y llegó de la mano mágica de una incipiente democracia con la que teóricamente se curaba, se comía y se educaba. Otra vez apareció la enorme sonrisa de mi tío Pocho, desdentada y un tanto grotesca ya, paseándose por cuanto espacio vacío quedara esperando su sello de eterno pegador de carteles ajenos. A tanto había llegado su comunión con la política, que los más nostálgicos juran y perjuran ver todavía su imágen desgarbada arrastrando una frágil escalera por la veredita despareja que se pierde en la puerta del comité del barrio. Consciente de que cada vez son menos los lazos que me unen al centenario partido lo escucho cepillar con regular cfrecuencia, casi sin hacer ruido, aquella vieja, histórica e inconmovible boina blanca que me regalara al cumplir mi primer medio año de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le diagnosticaron cáncer de garganta, pero íntimamente él y yo sabemos que la causa fue otra mas descarna y terrible. Como buen descendiente de vascos sucumbió sin dar brazo a torcer tras una enorme sucesión de olvido y desengaños y no supo hacer otra cosa que tomar la extrema determinación de dejarse morir entre las grises sábanas de un viejo hospital público.&lt;br /&gt;Se fue como vivió: triste, solitario, casi clandestino, con la vaga esperanza de volver a empuñar la brocha gorda. Pero ni siquiera tuvo la fuerza necesaria para guiñarme el ojo izquierdo al divisar la luminosidad extrema de las tres y cinco de la tarde de ese día peronista.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113447741934184946?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113447741934184946/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113447741934184946' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113447741934184946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113447741934184946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/la-boina-blanca_13.html' title='&lt;strong&gt;** LA BOINA BLANCA&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113441911841611678</id><published>2005-12-12T17:02:00.000-03:00</published><updated>2006-05-02T09:43:57.810-03:00</updated><title type='text'>** MIEDO AL CAMBIO (monólogo sindical) </title><content type='html'>&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/2001/01-07/01-07-20/na04fo01.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://www.pagina12.com.ar/2001/01-07/01-07-20/na04fo01.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;  &lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Pará un poco, che! Mirá que sos cabeza dura, Quiroguita, eh. De dónde sacaste eso?&lt;br /&gt;Ahora, justo ahora, en medio de todo este kilombo me vengo a enterar que el Rodolfo Quiroga, Quiroguita pa'nosotros, le anda teniendo miedo al cambio. &lt;br /&gt;Si es pa'no creer, viejo, pa'no creer!&lt;br /&gt;Ya te olvidaste, pedazo de ingrato, quién te sacó de la yuta el día aquel de la rompida de vidrieras en la plaza e´mayo.Eh? Quien, a ver? &lt;br /&gt;A ver, decilo, dale! Este &lt;em&gt;dolobu&lt;/em&gt;, te sacó; el mismo que viste y que calza.&lt;br /&gt;Y te olvidaste de todas las vueltas que tuve que dar alrededor del milico ese petisito con cara de mono que te cazó de las pestañas con el cascote en una mano y un saco de Modart enroscado al cuello? &lt;strong&gt;YO&lt;/strong&gt; te saqué, Quiroguita. Y mirá que te iba grande el saconi azul, eh... Si hasta te parecías al chabón disfrazado de estatua que vimo'en Pinamar el otro día..Cómo que cuándo? Cuando fué la reunion plenaria con los capos del gremio. El día de la tormenta, pegadito al muelle,no te acordás...? &lt;br /&gt;Ah, cierto que a vos no te invitaron... Pero bueno,che,ya va a haber tiempo pa'todo, vas a ver.&lt;br /&gt;Te decía que cuando lo vi al chabón ese con el jetra que le sobraba por todos lados, me figuré patente al Quiroguita haciendo rostro en el rioba ante las minitas del colegio de monjas. Al pedo, nomás...! Porque con esa carompa no podías aspirar mas que el aire que te pasaba frente al naso,che. &lt;br /&gt;Eh, pero pará, loco, que era una joda, no te calentés, tampoco... Vo tenía sentido del humor antes... &lt;br /&gt;Y bueno, grone, que va'sé, no todos pueden tener la pintusa de un servidor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como te iba diciendo, así que ahora el señor Quiroga le tiene miedo al cambio. Miedo de qué, me pregunto. Miedo de estar peor que ahora???  Si la guita después del quince no te alcanza ni pa uno de mortadela y queso e'máquina . Ni que parlamentar de lo que se puede hacer pa'la diversión, carajo; eso es pa'los que tienen vento. El resto aplaude, el resto se jode, el resto se hace la del mono... &lt;br /&gt;No ves... ya me estás haciendo decir guarangadas; cosa que no quiero,Quiroguita. Pero vo'me sacas del quicio con tus boludeces. Que queré que te diga...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, ahora el tipo le tiene miedo al cambio, mirá vó. Tiene miedo que le metan la mano en el bolsillo,seguro. Tiene miedo de que los chorros le saquen hasta las pelusas del umbligo, le saquen. Que los pibes se le falopeen adelante de su jeta, o que los cuatro o cinco acomodados de siempre se queden con toda la riqueza de este noble ispa que nos cobija a todos. Tiene miedo de que lo poco que le quede se lo vayan a llevar los de afuera.Porque ahora no se lo llevan, claro... &lt;br /&gt;Segun el ñorse, ahora estamo' en la gloria, estamo. Caminamo'inserto en el primer mundo, caminamo...&lt;br /&gt;Ahora todo los chabones &lt;em&gt;comen peso y cagan dolar&lt;/em&gt;... Ahora estamo -y mirá como te lo digo- &lt;em&gt;en la panacea universal&lt;/em&gt;, estamo. &lt;br /&gt;Ah la mierda!!! Como hablamo ahora, Quiroguita!!!&lt;br /&gt;Debe ser el hambre del obrero y los tordos del sindicato que a uno le aceleran la sin hueso y le van aclarando las ideas de la sesera para que &lt;em&gt;"salga a predicar la doctrina que nos lleve a distribuir equitativamente la riqueza, para que dejemos de padecer la pobreza y la miseria que nos van diezmando sistemáticamente&lt;/em&gt;". Pahhh... Romerito viejo y peludo!!! No te hablas nada, carajo..!!! Todo eso lo aprendí pa' decirlo en la plaza el viernes, y ya vas a ver a todos los monos aplaudiendo y pidiendo a gritos &lt;br /&gt;pa ro !!! &lt;br /&gt;pa ro !!! &lt;br /&gt;pa ro !!! &lt;br /&gt;y el Romerito éste que está acá, levantando ambas manos pa'rriba les va decir que &lt;em&gt;lo vamos a discernir&lt;/em&gt;, te gusta esa palabra? Si? Lo vamos a&lt;em&gt; discernir en la mesa de negociaciones &lt;/em&gt;y en el medio le via meter algun latiguillo de esos que decía el turco Miguel a cada tanto; &lt;em&gt;que el hambre, que la marginacion, que el imperialismo, que lo yanki...&lt;/em&gt; vo me entendés, Quiroguita, no? &lt;br /&gt;Ma´que vas a entender vos, enano mental, si le tenés miedo al cambio, le tenés. Así nunca vas a ser un sindicalista de raza, perdonáme. Así vas a seguir cagado de lorca al lado del horno de la panadería del gayego. Y mirá que te explota ese guacho eh... Ah, pero te compra con un kilo'e pan todos los días y una docena de fatura vieja los domingo a la tarde. Pero el señor se da el lujo de tenerle miedo al cambio, se da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Che negro; vos no te estarás poniendo medio gorila,no? Porque es lo único que falta: &lt;strong&gt;el negro Quiroga, gorila&lt;/strong&gt;. Te la regalo cuando se enteren los chochamu del café del flaco... Como van a cagarse de risa los grones... Se van a agarrar la panza, se van.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor Quiroga odia el cambio... él está muy bien así como está, está bárbaro, no va al piquete, piensa laburar el día de huelga porque tiene miedo que Gonzalez, el trompa, le quite de su canasta familiar el pan de cada día y encima lo rebaje de categoría. El señor Quiroga no apoya las movilizaciones populares porque no quiere dejar de ser maestro de pala y dedicarse a barrer la cuadra. Que tal? &lt;br /&gt;Y las reivindicaciones, negro??? &lt;br /&gt;Y la lucha???&lt;br /&gt;Y la malaria???&lt;br /&gt;Y el general??? &lt;br /&gt;Por donde te pasaste todo eso, chabón? Mirá que te pusiste cagón, Quiroguita, eh... Mirá que un luchador como vos, con miles y miles de horas de estar en cafúa, con un millón de deudas con la justicia por defender al obrero...&lt;br /&gt;Ahora me vengo a enterar que odia el cambio. Si es de no creer, negro, de no creer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te acordás cuando entre todos te compramos aquella bici toda despintada? Si hasta los gomines estaban podridos. La inflabas cuando salías pa'l piquete y justo justo en el momento en que decidías borrarte porque caía la yuta, tenías que rajar en llanta,tenías. Pero el negro Quiroga en esa época iba al frente... Si señor!!! En llanta... a pata... esquivando los cuetazos... como sea, pero el negro se las bancaba todas, hay que reconocerlo. Claro, yo te miraba medio de lejos,grone, vos debés acordarte. Es que era medio pichón por esos tiempos, y a mi vieja no le cuadraba demasiado eso de hacerle tanto frente a la cana. Entendéme Quiroguita.. Pero siempre estaba ahí, como de reservista, si, haciendo bulla con los parlantes, revoleando panfletos y todo eso; pateándole los tobillos al capital, que le decíamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bicicleta gris... negro...mamma mía... que recuerdos... &lt;br /&gt;Y todavía la tenés, degenerado. Mirá que tiene historias, la pobre. Hasta me acuerdo que un gendarme le pegó un hachazo en el caño y vos, atorrante de mierda, lo andabas exhibiendo como una herida de guerra por todos lados, como si fuera un minón infernal, che.. Como si te hubieras levantado a la Carola Bustos, esa que nunca mejor puesto un apellido. Bustos,digo, por la delantera,negro, me entendés... &lt;br /&gt;Y vos,chocho con esa bicicleta gris, que todavía te sigue llevando al laburo y por la que nadie te va a reclamar un sope, claro, si es tuya al fin y al cabo. Quien se va a oponer que vayas en bici a la panadería a ganarte el mango, negro, aunque ahora muy suelto de cuerpo te niegues a darme una mano en esta lucha, que es cruel y es mucha, como dice el tango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andá, vos y tu miedo al cambio; andá con tus temblequeos, Quiroga, pero andá sabiendo tambien que lo único que te pido es una gauchada. Una sola y pedorrísima gauchada, a título personal, por supuesto, y vos la seguís machacando con eso del cambio. Si al fin y al cabo el cambio es como una palanca, una triste, solitaria y fría palanca... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuchame bien, negro: &lt;em&gt;vos arrancás, me dejás a mil metros del piquete, yo me bajo, camino un poco, que entre pariéntesis me hace bien a las gambas, vos agarrás el dichoso cambio, ponés primera y te vas chiflando bajito sin que nadie te june. Tanto te cuesta?. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, eso sí, negro, ni se te ocurra andar toreándole a los milicos,eh. A ver si te vuelven a pegar un hachazo como la otra vez y los muy hijos de su madre le rayan la pintura. &lt;br /&gt;Mirá que la cuatro por cuatro me salió como cuarenta y ocho &lt;/strong&gt;lucas, me salió. &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113441911841611678?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113441911841611678/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113441911841611678' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441911841611678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441911841611678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/miedo-al-cambio-monlogo-sindical.html' title='&lt;strong&gt;** MIEDO AL CAMBIO (monólogo sindical) &lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113441691531571063</id><published>2005-12-12T16:39:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T11:29:24.390-03:00</updated><title type='text'>** EL CAMPITO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.ps.org.uy/correo/campito.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://www.ps.org.uy/correo/campito.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;...Eramos siete u ocho de cada lado y nos importaba un&lt;br /&gt;pito lo que pasaba detrás del arco, allá&lt;br /&gt;nomás,cruzando la calle;calle que solamente se&lt;br /&gt;limitaba a una larga franja marrón grisácea&lt;br /&gt;salpicada de incipiente gramilla de un lado y del&lt;br /&gt;otro, y en cuyo costado izquierdo,como quien mira al&lt;br /&gt;centro del pueblo,se recortaba la figura de un&lt;br /&gt;maizal chiquito , como de una hectárea mas o menos, siempre tirando hacia arriba ante la paciente mirada del&lt;br /&gt;vasco Nieto y su caballo Margarito,al borde de la locura&lt;br /&gt;este último porque entre pelotazo y pelotazo,todos&lt;br /&gt;nos la ingeniábamos para molestarlo a la hora de&lt;br /&gt;sorber la gloria de llegar a casa con un manojo de&lt;br /&gt;choclos bajo el brazo, aunque tambien lo sufrió el&lt;br /&gt;dueño,quien desde su eterna sequedad acunaba para si&lt;br /&gt;desentendidos guiños cómplices.&lt;br /&gt;Alguna que otra mata de pasto rebelde adornaba el&lt;br /&gt;campito,que no era mas que un trozo de baldío que&lt;br /&gt;matizaba la indigencia en las orillas, con su piso&lt;br /&gt;desparejo de tierra ya pelada y un solitario manchón&lt;br /&gt;de trébol como ultimo bastión del pasto verde en el&lt;br /&gt;paisaje. El limite de la cancha practicamente no&lt;br /&gt;existía y el horario de juego variaba en la hora del&lt;br /&gt;comienzo pero acababa en un berreo interminable&lt;br /&gt;cuando se encendían los fuegos amarillos de algún&lt;br /&gt;asadito cercano y empezaban a brillar las pocas&lt;br /&gt;luces desinfladas de la calle Brown,a las que el&lt;br /&gt;mercurio ni por asomo pensaba en concederle el&lt;br /&gt;brillo de estos tiempos.En el idioma canyengue de&lt;br /&gt;las grandes ciudades se llamaban potreros, y los&lt;br /&gt;picados jugados ahí plasmaron la habilidad innata de&lt;br /&gt;tantos y tantos idolos de pibes como&lt;br /&gt;nosotros,hambrientos de fantasía redonda y saltarina&lt;br /&gt;y de sueños reos exagerados hasta el paroxismo.&lt;br /&gt;Corrían los años sesenta cuando viví los últimos&lt;br /&gt;coletazos de fiebre futbolera de entrecasa.Recuerdo&lt;br /&gt;que había, como ahora,canchas auxiliares en los dos&lt;br /&gt;clubes de mi pueblo chico,pero a la hora de&lt;br /&gt;elegir, absolutamente todos nos inclinábamos por el&lt;br /&gt;campito;tal vez por aquella razón inexplicable de&lt;br /&gt;entender si no asumimos que cada uno tenia su&lt;br /&gt;corazoncito y que costaba demasiado desprenderse de&lt;br /&gt;esos arcos levantados con postes de sauce recién&lt;br /&gt;cortado, que algunas veces hasta se prolongaban en&lt;br /&gt;tiernos brotecitos verdes como corolario de la&lt;br /&gt;evidente irregularidad de los maderos.&lt;br /&gt;A la manera de las bandas de delincuentes,cada uno&lt;br /&gt;de los carasucias con aspecto de&lt;br /&gt;&lt;em&gt;atorrante-fugado-del-aula&lt;/em&gt; tenía su propio apodo de &lt;br /&gt;guerra.Surgen ahora los recuerdos vigentes del&lt;br /&gt;Totón,de Pasasi,del Turi,de Largo,del Pili y de tantos&lt;br /&gt;otros a los que la adultez mas o menos sensata&lt;br /&gt;volvió a restituirle el nombre de pila que le afanó&lt;br /&gt;el campito.&lt;br /&gt;Dentro de las limitaciones que suele tener el&lt;br /&gt;hombre en la etapa de su infancia mas tierna,se&lt;br /&gt;exteriorizan a veces algunas iniciativas&lt;br /&gt;aparentemente serias,como por ejemplo,formar un&lt;br /&gt;pequeño club a la manera de los grandes :social y &lt;br /&gt;recreativo,quizás sin conocer el verdadero sentido &lt;br /&gt;de estos vocablos, pero percibiendo el halo de&lt;br /&gt;bienestar vertido a rajatabla entre gambetas y&lt;br /&gt;berrinches. Se contaban cuentos,algunos&lt;br /&gt;inconcientes rendíamos culto a la rabona,y los&lt;br /&gt;primeros vientos fuertes de agosto no podían pasar&lt;br /&gt;sin llenar el cielo de la canchita con barriletes&lt;br /&gt;sencillos que elevaban a las alturas los colores de&lt;br /&gt;nuestros clubes favoritos,siempre con una gran&lt;br /&gt;supremacía de los azules y los oros,por&lt;br /&gt;supuesto,pero mi actual recato impide discutir el&lt;br /&gt;tema en este momento. Esos barriletes,decía,una vez&lt;br /&gt;me costaron hasta un reto del comisario,lo que para&lt;br /&gt;un pibe de siete u ocho años significaba poco menos&lt;br /&gt;que pisar el suelo de la cárcel con todo lo que ello&lt;br /&gt;implica: terriblemente vergonzante si lo sumamos a la&lt;br /&gt;nefasta consecuencia de ser llamado transgresor por&lt;br /&gt;la familia y parte de la barra.&lt;br /&gt;Mis amigos,hoy grandes y con hijos,deben estar&lt;br /&gt;añorando los tímidos camotes que asábamos con&lt;br /&gt;descaro en aquel hornito de ladrillos bayos&lt;br /&gt;fabricado por nosotros mismos,detrás del arco que&lt;br /&gt;daba al sur; especie de caldero lejano y&lt;br /&gt;ordinario que calentaba las manos del pobre y&lt;br /&gt;olvidado arquero,porque era invierno y porque por&lt;br /&gt;sistema los partidos terminaban de noche , momento&lt;br /&gt;del día en que emprendíamos retirada cuando alguna&lt;br /&gt;madre se paraba firme en la vereda de baldosas&lt;br /&gt;flojas y, haciendo bocina con las manos,comenzaba a&lt;br /&gt;berrear llamándonos casi desde la otra cuadra.&lt;br /&gt;Nadie que haya corrido entre los míseros potreros&lt;br /&gt;podrá olvidar aquellos bravos partidos barrio contra&lt;br /&gt;barrio,que se jugaban a muerte,sin arbitro y que&lt;br /&gt;casi siempre terminaban antes de tiempo, en&lt;br /&gt;antológicas roscas generadoras de bronca&lt;br /&gt;insobornable que nos duraba varios días con sus&lt;br /&gt;correspondientes noches;pero que el solo hecho de&lt;br /&gt;compartir el tedio cotidiano de la escuela primaria&lt;br /&gt;la carcomía hasta anularla.&lt;br /&gt;Entre los límites inciertos de esas calles de&lt;br /&gt;tierra interminables nadie soñaba todavía con&lt;br /&gt;Maradona ni con Caniggia.En las laminas del Gráfico&lt;br /&gt;de la epoca renacían cada semana El Tula&lt;br /&gt;Curioni,Jota Jota y algunos pibes nuevos que&lt;br /&gt;desperezaban sus lujos futbolísticos,como el Beto Alonso o Bochini. Párrafo aparte merecían los ídolos de los&lt;br /&gt;clubes locales;que tiempo después descubriríamos que&lt;br /&gt;eran como nosotros;que trabajaban en el campo,se&lt;br /&gt;derretían en la fabrica o estudiaban duro entre&lt;br /&gt;domingo y domingo de fútbol de la liga, cuando&lt;br /&gt;enfervorizaban a su gente regalando habilidades&lt;br /&gt;desde el otro lado del tejido.&lt;br /&gt;Cada vez que paso por lo que fueron esos&lt;br /&gt;potreros,edificados todos, hago esfuerzos por contar&lt;br /&gt;todo lo que significaba el campito para un chico de&lt;br /&gt;los 60,con toda la mística que trae aparejada una&lt;br /&gt;pelota de futbol... el hacerse a la idea de que jugaba&lt;br /&gt;en el monumental o la bombonera...&lt;br /&gt;Pero solamente el hecho de haberse criado pateando una esfera de cualquier material en los solitarios baldios hoy&lt;br /&gt;todos edificados,emociona... Y emociona sobremanera&lt;br /&gt;si viene acompañado por una chillona música&lt;br /&gt;escuchada en ese lugar con la radio "Spika",simple y&lt;br /&gt;chiquitita que costo el trabajo de tres meses de&lt;br /&gt;vacaciones poder comprarla... &lt;br /&gt;El dial esta falseado y un pedazo de hilo de algodón sostiene la tapa de las pilas , pero como pensar en tirarla si lleva implícito en el gabinete el rayón imperceptible que&lt;br /&gt;formó un pelotazo de aquella dichosa numero cinco&lt;br /&gt;bancada entre todos.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113441691531571063?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113441691531571063/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113441691531571063' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441691531571063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441691531571063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/el-campito.html' title='&lt;strong&gt;** EL CAMPITO&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113441578904457480</id><published>2005-12-12T16:21:00.000-03:00</published><updated>2005-12-12T17:32:11.116-03:00</updated><title type='text'>** GIUSSEPPE</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.medicci.com/images/exposiciones/petrovszky2005/02.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.medicci.com/images/exposiciones/petrovszky2005/02.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;strong&gt;        Guardaba  muchos secretos debajo de su cabeza&lt;br /&gt;        calva. Cosas  que  los chicos mas preguntones  no  habíamos&lt;br /&gt;        podido  desentrañar jamas, a pesar de los  esfuerzos&lt;br /&gt;        que  se  hacían  por saber algo mas de  ese  curioso&lt;br /&gt;        ejemplar  esquivo y delirante,  vestido de azul  por&lt;br /&gt;        sistema  .   Las  fantasías de pibe  de  pueblo  nos&lt;br /&gt;        hacían  tejer  una  amalgama de  historias,  de  las&lt;br /&gt;        cuales  las  mas escuchadas hablaban de que él  supo&lt;br /&gt;        gastar una considerable parte de sus jóvenes años en&lt;br /&gt;        la  guerra del catorce. Otras, algo mas  arriesgadas&lt;br /&gt;        aun, daban la posta de que en su Italia natal  había&lt;br /&gt;        sido  un  rico personaje que enloqueció de pronto  y&lt;br /&gt;        - dentro de sus limitaciones- emigro para ser, acá en&lt;br /&gt;        Bigand, poco menos que "el hombre de la bolsa" con el&lt;br /&gt;        que  nuestros  mayores  provocaban  en  nosotros  el&lt;br /&gt;        repentino amor por la sopa. &lt;br /&gt;                           Se  lo podía ver cabizbajo , solitario, en  las&lt;br /&gt;        tórridas  tardes  de  verano , cuando  con  la  cruz&lt;br /&gt;        agobiante   de   cuarenta  y   pico  grados   a   la&lt;br /&gt;        sombra, caminaba de punta a punta del pueblo, buscando&lt;br /&gt;        quien  sabe que cosa para llevar a la boca y  saciar&lt;br /&gt;        en  parte  el hambre ancestral que todos  suponíamos&lt;br /&gt;        debía  llevar entre sus huesos. El viento del  norte&lt;br /&gt;        parecía  traer sobre su lomo al flaco fantasma de la&lt;br /&gt;        resignación  por  la locura y lo sorprendía  siempre&lt;br /&gt;        andando  y  desandando   calles  polvorientas, entre&lt;br /&gt;        moscas insufribles, sol  calcinante y mocosos  cuasi&lt;br /&gt;        deshidratados que se negaban a dormir la siesta para&lt;br /&gt;        poder ver pasar al loco. &lt;br /&gt;                 Confieso  que  yo también  por  momentos  sentí&lt;br /&gt;        miedo. Pero era algo distinto.  Quizá podemos hablar&lt;br /&gt;        de  un  miedo  inculcado  por   mis  padres  o   mis&lt;br /&gt;        abuelos; que veían con cierto resquemor al pobre tipo&lt;br /&gt;        que  caminaba mostrando a todo el mundo esa  especie&lt;br /&gt;        de camisaco celeste roto y desteñido .  Es  evidente&lt;br /&gt;        que  todos  los  locos tienen una manía  evidente  y&lt;br /&gt;        absoluta. Los  hay   enfermos  por  la limpieza, por&lt;br /&gt;        imitar ruidos de motores; hay locos por los trenes y&lt;br /&gt;        también  por las finanzas. Pero a GIUSEPPE  solo  le&lt;br /&gt;        interesaba  caminar,  caminar  y de  vez  en  cuando&lt;br /&gt;        pararse  en  una  esquina a gritar: &lt;em&gt;cuanto  vale  la &lt;br /&gt;        mosca!&lt;/em&gt;!, aprovechando la  pausa  en el  camino  para  &lt;br /&gt;        secarse  el profuso sudor con aquella gorra azul  un&lt;br /&gt;        poco encarnada: la  de visera desflecada  y  eternas&lt;br /&gt;        manchas  de grasa como único adorno posible. Todavía&lt;br /&gt;        hoy   recuerdo el desbande que se armaba entre  el&lt;br /&gt;        piberío  atorrante  que  lo  esperaba  sentado  casi&lt;br /&gt;        siempre  sobre  el cordoncito de ladrillos de  canto&lt;br /&gt;        que existía para dividir la vereda de la calle, bajo&lt;br /&gt;        los plátanos corpulentos de Rivadavia y Brown. &lt;br /&gt;                    Fue una tarde de invierno de garúa finita cuando&lt;br /&gt;        empezamos  a  darnos cuenta que GIUSSEPPE no  estaba&lt;br /&gt;        mas  entre nosotros. Que  ya no  lo  veríamos  pasar&lt;br /&gt;        semidescalzo, esquivando con  habilidad  innata  los&lt;br /&gt;        cascotes  que proliferaban entre la tierra  ardiente&lt;br /&gt;        de mi pueblo chico. Que buena parte de la idiosincrasia&lt;br /&gt;        sencilla de nuestro querido Bigand había comenzado a&lt;br /&gt;        perderse de una vez y para siempre.   &lt;br /&gt;                    Eran los tiempos en que Víctor Heredia empezaba&lt;br /&gt;        a emocionar hasta las lágrimas a todo un país con su&lt;br /&gt;        tierno  y  legendario "viejo Matías".   Y  Giusseppe&lt;br /&gt;        tenía demasiado de aquel solitario personaje del que&lt;br /&gt;        hablaba  la  canción. Vaya que los tenía.  Corría  la&lt;br /&gt;        década del sesenta. Epoca de recios revolucionarios y&lt;br /&gt;        revoluciones  reaccionarias. Tiempos  de   Ratin   en&lt;br /&gt;        Wembley  y Nicolino en el "Luna". Cuando el mundo  se&lt;br /&gt;        debatía  entre partidarios del Vietnam sangriento  y&lt;br /&gt;        hippies  pacifistas  caminando   sobre   superhèroes&lt;br /&gt;        blancos  y negros masacrados. Años de vacas gordas  y&lt;br /&gt;        bolsillos flacos... &lt;br /&gt;                  Mientras todo eso pasaba afuera, los  humildes&lt;br /&gt;        habitantes  de  este pequeño pueblo de  campaña  que&lt;br /&gt;        todavía  ni soñaba con el pavimento, se asomaban  con&lt;br /&gt;        unción casi religiosa a las rendijas de sus ventanas&lt;br /&gt;        para ver pasar a Giuseppe, el loco, uno mas de los que&lt;br /&gt;        desde  su casi anonimato abundan a lo largo de  toda&lt;br /&gt;        nuestra geografía de pampas chatas y esperas largas&lt;br /&gt;        como el viento del norte &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113441578904457480?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113441578904457480/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113441578904457480' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441578904457480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441578904457480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/giusseppe.html' title='&lt;strong&gt;** GIUSSEPPE&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113441515078438275</id><published>2005-12-12T16:14:00.000-03:00</published><updated>2005-12-12T16:19:10.813-03:00</updated><title type='text'>** VIAS MUERTAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://usuarios.lycos.es/cabieces1099/Ferrocarril-C%E1ceres---Aljuc.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://usuarios.lycos.es/cabieces1099/Ferrocarril-C%E1ceres---Aljuc.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;        &lt;strong&gt;     Cierto  día  , caminando con mi esposa  por  la&lt;br /&gt;        calle  Maiztegui , mire de soslayo la aneja estación&lt;br /&gt;        donde  un  par  de vagones yacía detenido  desde  el&lt;br /&gt;        principio  del  fin y comente a quien no conocía  el&lt;br /&gt;        tema, lo lindo que era todo aquello cuando se veía el&lt;br /&gt;        movimiento casi mágico de los trenes en marcha; de la&lt;br /&gt;        gente  yendo, viniendo  y  de la función  social  que&lt;br /&gt;        cumplia el ferrocarril en sus viajes a Rosario. Hablé&lt;br /&gt;        del tren, obviamente. Del tren&lt;br /&gt;       "de  Bahía": largo, pesado  e insaciable devorador  de&lt;br /&gt;        kilómetros   llevando   los   vagones  cargados   de&lt;br /&gt;        pasajeros. Turistas  algunos, trabajadores otros y  el&lt;br /&gt;        gran numero de soldados cuyo único medio para llegar&lt;br /&gt;        a destino era el ferrocarril argentino; aquel, que con&lt;br /&gt;        cierto  mal disimulado orgullo un poco  nacionalista&lt;br /&gt;        mostramos   al  mundo  tras   ser  adquirido  a  sus&lt;br /&gt;        anteriores  poseedores franceses e ingleses. De lejos&lt;br /&gt;        podía  escucharse el largo y penetrante sonar de las&lt;br /&gt;        primeras  locomotoras  Diesel  metros  antes  de  la&lt;br /&gt;        llegada  al  pueblo. Estremecían  a  los   distraídos&lt;br /&gt;        transeúntes   y   sobresaltaban    la   tranquilidad&lt;br /&gt;        pueblerina   en  el  trayecto   que  iba  desde  "la&lt;br /&gt;        aviación"  hasta  el cruce. Y cité un cruce de  rutas&lt;br /&gt;        que todavía ni por asomo pensaba percibir el rítmico&lt;br /&gt;        semáforo.&lt;br /&gt;        Junto  a  tantas otras cosas se perdió  también  esa&lt;br /&gt;        magia en la Argentina   moderna. Como salvo algún que&lt;br /&gt;        otro  indiferente carguero gris plomizo -hoy un poco&lt;br /&gt;        mas  frecuentes, a  decir  verdad-  también  buscamos&lt;br /&gt;        infructuosamente    algún    resabio    de   aquella&lt;br /&gt;        interminable   bocina   transportadora    de   almas&lt;br /&gt;        atravesando  de  punta  a punta los  pasos  a  nivel&lt;br /&gt;        polvorientos de mi querido Bigand.&lt;br /&gt;        Eran  peligrosas  travesuras  de chico  aquellas  de&lt;br /&gt;        poner  monedas  en  los rieles y  esperar  cuerpo  a&lt;br /&gt;        tierra  el  paso  del tren para  ver  como  quedaban&lt;br /&gt;        aplastadas como un papel. Jugar a la escondida en los&lt;br /&gt;        viejos  vagones  estacionados, o   trotar  entre  los&lt;br /&gt;        eucaliptos  a  la  hora en que los  mayores  rendían&lt;br /&gt;        culto  al antiguo y obligado rito de la siesta hasta&lt;br /&gt;        las  tres. Merecidas siestas plenas de modorra  donde&lt;br /&gt;        algunas  veces los viejos despertaban  sobresaltados&lt;br /&gt;        de   un  sueño  en  el   que  quizás  sus   hijos, ya&lt;br /&gt;        grandes, irían   a  ser   transportados  hacia  otras&lt;br /&gt;        tierras  por ese mismo tren de ventanillas opacas  y&lt;br /&gt;        traqueteo metálico.&lt;br /&gt;        Dificulto que haya alguien en los pueblos de campana&lt;br /&gt;        que  de  chico no hubiese jugado entre  el  perfecto&lt;br /&gt;        paralelo  de  las  vías. Es mas, es probable  que  las&lt;br /&gt;        viejas   estaciones  de   ferrocarril  sigan  siendo&lt;br /&gt;        frecuentadas  todavía  hoy  por  pibes  que  en  las&lt;br /&gt;        inmediaciones  juegan  picados  de  fútbol  o  tiran&lt;br /&gt;        gomerazos en los viejos cañaverales que nunca faltan&lt;br /&gt;        a  la  vera de los terraplenes.  A la distancia  nos&lt;br /&gt;        concientizamos  acerca  de la existencia  de  tantas&lt;br /&gt;        charlas    y    juegos    que    se   fueron    para&lt;br /&gt;        siempre, irremediablemente  colgados  detrás   de  un&lt;br /&gt;        desvencijado  vagón de cola donde dormitaba un croto&lt;br /&gt;        que tampoco se digna a honrarnos con su presencia.&lt;br /&gt;        El  tiempo  paso. La  añosa  estación  que  en  otros&lt;br /&gt;        tiempos  se  erigía como símbolo del pueblo  se  fue&lt;br /&gt;        ensalzando en hojarasca y ligeros vuelos de torcazas&lt;br /&gt;        que  juguetean  cansinamente entre  pétreos  andenes&lt;br /&gt;        despoblados.   Mientras tanto, la dureza del acero de&lt;br /&gt;        los  rieles  pareciera  haberse hecho  carne  en  el&lt;br /&gt;        corazón indiferente de muchos argentinos.  Porque -y&lt;br /&gt;        tal  vez  no sea nuestro caso especifico, pero  somos&lt;br /&gt;        de  la tierra de Gardel y debemos hacernos carne  de&lt;br /&gt;        los  problemas que atañen a nuestros compatriotas en&lt;br /&gt;        desgracia  -los pueblitos de campo, decia, crecieron y&lt;br /&gt;        se  desarrollaron  a instancias del  ferrocarril: ese&lt;br /&gt;        ferrocarril que supo del soberano orgullo de cumplir&lt;br /&gt;        una  función social suprema como quizás ninguna  otra&lt;br /&gt;        EMPRESA  DEL ESTADO que se precie.  El guante blanco&lt;br /&gt;        del   primer  mundo  pareciera   haberle  dado   una&lt;br /&gt;        cachetada  blasfema  al fantasma del "que  te  dije"&lt;br /&gt;        mientras  este intentaba la utópica osadía de volver&lt;br /&gt;        a  asomarse con arrogancia al balcón de la  rosada. Y&lt;br /&gt;        fue  justo  en  el  preciso   instante  en  que   se&lt;br /&gt;        incorporaba   para  asegurarle, a    quien   quisiera&lt;br /&gt;        escuchar, que  los trenes que circulan a lo largo y a&lt;br /&gt;        lo  ancho de la patria son "in eternum" propiedad de&lt;br /&gt;        todos.&lt;br /&gt;        En   lo  que  a  nosotros  respecta, solamente  resta&lt;br /&gt;        aguardar que en nombre del nuevo orden internacional&lt;br /&gt;        nos  secuestren  la pálida figura del puente  de  la&lt;br /&gt;        vía. Aquel, en  donde  juntábamos humildes piedras  de&lt;br /&gt;        mica  para  adornar por sorpresa las macetas  de  la&lt;br /&gt;        vieja; que fregaba y fregaba todo el santo día frente&lt;br /&gt;        a un espejito redondo tan plagado de manchas como el&lt;br /&gt;        inútil deseo de crecer económicamente.&lt;br /&gt;        Tal  vez  por asociación de ideas, y a la luz  de  la&lt;br /&gt;        resignación, se  me  figure el trencito  plateado  de&lt;br /&gt;        trocha  angosta  de La Forestal llevando consigo  el&lt;br /&gt;        hambre  de  tanta y tanta gente ...  Sabe que  pasa?&lt;br /&gt;        Imagino  a  aquellos maquinistas de  antaño: un  poco&lt;br /&gt;        cipayos  y escucho la interminable bocina mucho  mas&lt;br /&gt;        moderna  y desprejuiciada de un tren carguero  largo&lt;br /&gt;        que  en sus vagones tenga escrita la palabra&lt;br /&gt;        desidia      y  sufro    .Como  creo  debe  ser  el&lt;br /&gt;        sufrimiento    de     tantos    compatriotas    como&lt;br /&gt;        usted: chaqueños, santafesinos   o   provincianos  del&lt;br /&gt;        norte  que ven cernirse sobre sus cabezas la  enorme&lt;br /&gt;        espada  de Damocles de un único medio de  locomoción&lt;br /&gt;        que tiende a desaparecer bajo las garras descarnadas&lt;br /&gt;        de un ideal mezquino.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113441515078438275?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113441515078438275/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113441515078438275' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441515078438275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441515078438275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/vias-muertas.html' title='&lt;strong&gt;** VIAS MUERTAS&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113441337835258045</id><published>2005-12-12T15:43:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T11:05:08.133-03:00</updated><title type='text'>** DE ESTO, DE AQUELLO Y DE LA MUERTE DEL CARPO (25/2/2005)</title><content type='html'>&lt;a href="http://mario.blogcindario.com/ficheros/pappo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://mario.blogcindario.com/ficheros/pappo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Son las 7:50 de la mañana de este 25 de Febrero de 2005, ya pasó una hora desde que desperté, ignorando lo que había pasado unas horas antes en una ruta de Luján, cerca de Jáuregui, a escasos metros de donde estuve vacacionando el mes pasado. Mensajes en mi computadora  dicen que se mató Pappo y sigo sin entender... Será una broma de pésimo gusto? Serán las malas lenguas...? Será el estrés que te hace imaginar las cosas de la peor manera? Pero no, lo evidente de la  realidad golpea fuerte el parche enorme de esta enquilombada batería llamada presente y yo me niego a creer lo que sucede. No puedo. Entro al sitio de Clarín y ahi veo eso que los descarnados de siempre llaman "noticia". Lo que acontece no cabe en mi cabeza. Me enfervorizo, me calmo, salgo de mis cabales cuando  miles de recuerdos de treinta y pico de años a esta parte sacuden mis entendederas y confluyen en uno. Muchos mails llegan diciendo lo mismo, y otros tantos mensajes atozigan la web... mensajes escuetos, mensajes rebuscados, mensajes inmersos en un dolor tangible, mensajes que dicen "Pappo QEPD", por ejemplo, y no llegan a terminar de graficarse.&lt;br /&gt;    Sentarme a escribir algo ahora es como querer sacarle jugo a una piedra. Hay poquísimas palabras y mucha, muchísima tristeza. Miro por la ventana y el cielo  lo confirma, definitivamente es un día triste, infinitamente triste. Busco las palabras atinadas para intentar decir lo que me pasa y no las encuentro, y me doy cuenta sobre el pucho  que no hace falta explicarlo, porque es lo mismo que a vos te está pasando, a vos que sos fan del Carpo, a vos que disfrutabas cada nota que salía de su viola. &lt;br /&gt;    Después de esto, mi vida y la tuya van a seguir su cauce normal, como es lógico por otra parte, pero seguramente siempre vamos a notar que  falta algo. Es como si una buena porción de nuestro cuerpo hubiese sido amputada, y lo malo o lo bueno (como quieras pensarlo), es que siento por instantes que es una buena parte del gastado corazón de artista que muchos llevamos dentro.     Con la partida del Carpo se va una parte &lt;br /&gt;importante de mis locuras juveniles y  de las tuyas seguramente también.&lt;br /&gt;    Definitivamente el blues, el rock, la música en general han soltado una lágrima (y para que negarlo,che, yo unas cuántas mas).- &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113441337835258045?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113441337835258045/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113441337835258045' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441337835258045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441337835258045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/de-esto-de-aquello-y-de-la-muerte-del.html' title='&lt;strong&gt;** DE ESTO, DE AQUELLO Y DE LA MUERTE DEL CARPO (25/2/2005)&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113441296176602565</id><published>2005-12-12T15:40:00.000-03:00</published><updated>2005-12-12T15:42:41.780-03:00</updated><title type='text'>** AMIGO</title><content type='html'>&lt;a href="http://blogamizade.blogs.sapo.pt/arquivo/meninos%20amigos.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://blogamizade.blogs.sapo.pt/arquivo/meninos%20amigos.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Muchas  veces  se dice, y quizás  con  un dejo  de  razón, que el amigo de todos  no  es amigo  de nadie.  Pero así como tallan lugares comunes  de  ese tenor para limitar, radiar  o defenestrar  el sentido de la amistad  existen otros  innumerables, bellos, tangibles que  no  hacen otra cosa que congraciarnos con esa fiel institución, que sin  dudas funciona  como  el combustible  que mueve los motores del  mundo: un  amigo.  Quién puede negar que un verdadero amigo  es  la antorcha que ilumina esa  oscura caverna  donde  hibernan apilados  los  sueños incumplidos,  que  es el soplo de aire  fresco necesario para calmar en parte el sofocón  de una vida pesada,  que el verdadero amigo está en el brillo de un sol dominguero en la plaza del pueblo, está en  el  diapasón   de  una  tosca guitarra   que  desafina   versos  tras   cada primavera.   El  verdadero amigo existe en  el contorno  elíptico de plateada mojarra bajo el viejo  puente  de las esperanzas, donde solo se apoyan  las  canillas chuecas de una  infancia pobre. Está en  el pucho compartido y en  esos trece  años  que giran por los aires como  una tórtola  de  vuelo distendido. Se encuentran los  amigos  en  cada  madrugada  de  la  loca bohemia,  ante  lo impredecible que  se  puede hallar     tras  el  portón   tramposo  de  un tugurio  bailable, o en  el trago exagerado y  un poco  vergonzante que riega con sus vahos cada real  conjunción  de  asado y  ensalada.   Los amigos  encallan  en ese mate amargo  que  nos quema los labios, en el pícaro pase que lo dejo pagando    a   aquel     marcador   de   punta rubio, grandote, con cara de asesino que alguna vez  te  marcó  los tapones a  la  altura  del muslo, te   acordás? Están   en    el   perfume grasiento  de  una  buena fritanga  de  tortas sedientas  de lluvia vespertina. Están en  ese gesto   que  a  fuerza   de   paciencia   supo acomodarnos  los cables cada vez que la minita de al lado nos dejaba de seña en la puerta del cine... Viven entre el recuerdo de aquellas flacas bicicletas  que devoraban  barro por las calles de tierra, Y en esa  secundaria  de contagiosa risa y  estudio recortado  que  capturó de pronto un  rabo  de inocencia  y diplomó de piola nuestro  ingreso al  tercero  de  los   adolescentes. Y  en  las aborrecidas  guardias de mil y una     insulsas madrugadas,    donde   solo  un   amigo   te   acomoda    el fusil  cuando  te estás durmiendo.  Y  pensar que  hay  salames que saben irse al mazo a  la hora  de  hablar  de tu tema y  mi  tema, bravo amigo  del  alma.  Yo los dejo, me callo.  Sus propias  experiencias han de haberlos  marcado con  resentidas mañas y no debo ser quien para poder  juzgarlos.   Pero  cuando  me  abro  al sereno  cielo  tachonado de estrellas  de  una noche  en  el  campo, recreo   a  la  distancia las queridas estampas    de   chicle pegajoso,  de sincero  aguante  y de gomera al cuello,  porque - como  bien  dijo  alguna vez un  catalán  que conozco- "Dios y mi canto, saben a quienes nombro tanto."&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113441296176602565?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113441296176602565/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113441296176602565' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441296176602565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113441296176602565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/amigo_12.html' title='&lt;strong&gt;** AMIGO&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113414050713940795</id><published>2005-12-09T11:58:00.000-03:00</published><updated>2005-12-09T15:48:53.783-03:00</updated><title type='text'> ** V: Invasión extraterrestre  (DEL PEQUEÑO CORTINEZ ILUSTRADO)</title><content type='html'>&lt;a href="http://screentv.canalblog.com/images/ovni.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://screentv.canalblog.com/images/ovni.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; La otra noche , ni bien terminó de resonar en el&lt;br /&gt;éter el Glostora Tango Club, y cuando iba camino&lt;br /&gt;hacia el kiosco con vistas a comprar un rollito de&lt;br /&gt;pastillas Meterete vi una luz fuerte como&lt;br /&gt;la de la bombonera que me&lt;br /&gt;perseguía y me perseguía. Cuando levanté la vista&lt;br /&gt;para ver que pasaba apareció un plato sopero&lt;br /&gt;parecido a los Rigopal, viste, que iba haciendo zig zag&lt;br /&gt;de una vereda a la otra. Mamado debe haber estado&lt;br /&gt;el marciano que lo manejaba,porque iba tan bajito&lt;br /&gt;que arañó La Ford A de Petinari,el Borgward Isabela&lt;br /&gt;de Méndez, rayó la puerta trasera del Plymouth del&lt;br /&gt;tano Belo y hasta le arrancó el farolito de atrás a&lt;br /&gt;la Chevrolet Sapo de una minusa que vive en&lt;br /&gt;las inmediaciones y estaba recitando poemas de&lt;br /&gt;Gagliardi en la calle al compás de un organito. A&lt;br /&gt;mi, que venia meta pedalear y pedalear con mi bicicleta&lt;br /&gt;Graciela, alcanzó a despeinarme la croquiñon del lado&lt;br /&gt;derecho y no me dio tiempo ni siquiera a sacarme la&lt;br /&gt;pincita del pantalón para que no se enrede en la&lt;br /&gt;cadena. Eso no es nada. Ni hablar del pobre Miguel&lt;br /&gt;Trovatto, que ese mismo dia estrenaba su&lt;br /&gt;Paperino 50... El socaga que se agarró ... Tanto&lt;br /&gt;que de los nervios solo atinó a frenar con la&lt;br /&gt;pantufla,que en realidad no era pantufla sino una&lt;br /&gt;pobre alpargata Rueda/Luna puesta como chancleta que&lt;br /&gt;quedo casi tan bigotuda como el general Ongania,que&lt;br /&gt;Dios lo tenga en la gloria y trate de no largarlo.&lt;br /&gt;Mejor suerte hubiera corrido de haberse puesto las&lt;br /&gt;Flecha medio Basket estampadas , esas amarillas y&lt;br /&gt;negras, pero allá él y su divorcio con la moda cajetilla. La cuestion es que&lt;br /&gt;después de dar tantas volteretas, el plato pudo&lt;br /&gt;estacionar justo en la esquina de San Martín y&lt;br /&gt;Tres de Febrero. No quieran imaginarse el batifondo&lt;br /&gt;que se armó cuando muy orondo se bajó un marciano&lt;br /&gt;verdolaga, enano, parecidisimo al pibe de la&lt;br /&gt;gomina Brancato pero con dos antenas que subian,&lt;br /&gt;bajaban y se caían de un lado a otro como el&lt;br /&gt;brazo de un Wincofon, propiamente. Debo&lt;br /&gt;reconocer que tuve mas miedo que un mequetrefe, pero&lt;br /&gt;si seguía pedaleando me lo chocaba. “Sonaste&lt;br /&gt;Maneco”,dije entre mí, pero recordé que en la revista&lt;br /&gt;Caras y Caretas que me prestó el flaco Sorongo ví una&lt;br /&gt;vez una foto de El Indio Comanche peleando contra la&lt;br /&gt;Momia Negra y dije: "si este baja a semejante&lt;br /&gt;mamotreto solo con una patada a los tobillos,como no&lt;br /&gt;voy a poder tirarlo yo a este cusifai con forma de&lt;br /&gt;Sea Monkey " ... &lt;br /&gt;Intenté acercarme pero fue al dope...&lt;br /&gt;cuando tomé carrera para patearlo a lo&lt;br /&gt;Labruna estiró su mano izquierda como tres&lt;br /&gt;metros y me acomodo un mamporro en el naso que me&lt;br /&gt;hizo saltar los chocolates y me durmió siete dias y&lt;br /&gt;siete noches corridas. Dicen los mamertos que&lt;br /&gt;estaban haciendo huevo en la esquina, que el mostrito se&lt;br /&gt;bajó, caminó como una cuadra hasta el bar de 9 de julio y&lt;br /&gt;Bs.As. y se tomó a fondo blanco una botella de&lt;br /&gt;grapa. Así turulato como estaba se sentó al&lt;br /&gt;volante y salió echando diablos cuando escuchó una&lt;br /&gt;voz femenina que toda melosa le gritaba del otro lado: che, marciano; sí, a vos, mi gelatinita de manzana ... no me prestas unos mangos&lt;br /&gt;hasta la semana que viene?&lt;br /&gt;Era &lt;em&gt;NELINA ROMA&lt;/em&gt;, la pedigueña, mas conocida en el barrio como “O terror dos bolsillos” &lt;br /&gt;Y fue así como en pleno Pichincha, gracias a los buenos oficios de la dagor salvamos al mundo de una sangrienta invasión marciana.Que me contursi?&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113414050713940795?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113414050713940795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113414050713940795' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113414050713940795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113414050713940795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/v-invasin-extraterrestre-del-pequeo.html' title='&lt;strong&gt; ** V: Invasión extraterrestre  (DEL PEQUEÑO CORTINEZ ILUSTRADO)&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113413997865340305</id><published>2005-12-09T11:48:00.000-03:00</published><updated>2005-12-09T11:52:58.663-03:00</updated><title type='text'>** QUE ESPERANZA (fragmento) </title><content type='html'>&lt;a href="http://usuarios.lycos.es/kelvin1957/Imagenes/pasado/Mendigo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://usuarios.lycos.es/kelvin1957/Imagenes/pasado/Mendigo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    &lt;strong&gt;Le hizo poca gracia a Nicanor Felipe de&lt;br /&gt;Anchorena y Fulks el saber que alguien, por&lt;br /&gt;excentrico que fuera, gastara sus zapatos&lt;br /&gt;caminando por entre los nidales de bohemia&lt;br /&gt;pregonando la igualdad entre los hombres.&lt;br /&gt;"Solo Cristo y hace dos mil años!" Puso el&lt;br /&gt;grito en el cielo. "De los demas ni hablemos.&lt;br /&gt;A cada uno su tiempo en la historia del mundo _&lt;br /&gt;ha de legarle la hora de soñar y expresar ese&lt;br /&gt;sueño abiertamente. Napoleon,Roberstpierre&lt;br /&gt;Marco Antonio, Peron o el mismisimo Fuhrer vaya&lt;br /&gt;y pase, pero no un soñador menesteroso de&lt;br /&gt;salario fijo y bolsillos flacos, de remiendos&lt;br /&gt;dentro y fuera del pecho. Que esperanza!" &lt;br /&gt;. Con su talante de observador prudente de los&lt;br /&gt;hechos ingratos que acontecen de dia y a cada&lt;br /&gt;rato, Nicanor Felipe de Anchorena y Fulks sorbia&lt;br /&gt;lentamente su pipa sentado al escritorio de&lt;br /&gt;nogal torneado. Exhalaba volutas de humo&lt;br /&gt;antojadizo trepando en degradee hasta abrazar&lt;br /&gt;la araña y sus dieciocho lumbres. Lejos del&lt;br /&gt;ventanal, cerca del parque, la lluvia formaba&lt;br /&gt;soldaditos en el suelo. Un mendigo arropado en&lt;br /&gt;paño negro (el color de la pobreza) amagó posar&lt;br /&gt;sus huesos empapados en el umbral de marmol&lt;br /&gt;blanco. Desistió de la idea y se marchó&lt;br /&gt;despacio en voz baja, puteando.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113413997865340305?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113413997865340305/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113413997865340305' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113413997865340305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113413997865340305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/que-esperanza-fragmento.html' title='&lt;strong&gt;** QUE ESPERANZA (fragmento) &lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113396345839152843</id><published>2005-12-07T10:25:00.000-03:00</published><updated>2006-03-13T18:03:43.260-03:00</updated><title type='text'>** LA CASA DEL ARBOL</title><content type='html'>&lt;strong&gt; Venían siempre caminando por el medio de la calle, abrazados como hermanos en desgracia. Uno de ellos , el menor en edad y estatura llevaba, siempre también, botella de grapa en mano izquierda y la agitaba con fuerza, tal se tratase de una cándida campana a la que por razones obvias faltábale el agudo sonido que habría de conferirle un simple, humilde y solitario badajo de bronce . El del medio, cuyo rostro de querubín se destacaba dentro del grupo, miraba siempre hacia arriba y sonreía simpáticamente a cuanto tipo cruzara en el camino. Parecía lelo pero no lo estaba, realmente, mientras que el tercero... ah, el tercero... Ël era quien se encargaba de poner la pizca de pimienta necesaria para mantener la alegría en los momentos cruciales . Sus risotadas hacían asomarse a la gente mayor contra las rendijas de las ventanas y sacaban de quicio a los flemáticos vecinos. Las piernas de Pachín, que de este ultimo se trataba, parecían endebles y a punto de romperse en cualquier momento. El pantalón, para corto largo y para largo corto, dejaba apreciar dos extremidades chuecas que vistas a la distancia podían ciertamente compararse a un par de piolines con nudo al medio. El pálido aspecto de su físico de marioneta , sumado al brillo abusivo de aquella cabeza rapada a cero hacia brotar sonrisas espontáneas entre la gente del pueblo. Daba algo de lastima, es cierto, pero Pachín no hacia demasiados méritos para revertir la situación y tampoco a sus amigos les preocupaba en demasía, a decir verdad. Lo notable es que no habrían reunido cuarenta años entre los tres y ya bajaban con creces el par de atados de negros sin filtro, vanagloriándose descaradamente por ingerir su litro y medio de alcohol diario per capita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan las malas lenguas que cierto día, aburridos de tanta siesta monótona decidieron levantar su propia casilla en el árbol mas alto del pueblo y recibieron la única compañía que pudo brindarles un triste perro vagabundo con mas pulgas en su panza que pelos en el lomo. Este mimetizábase en un todo con el trío, lo que le permitía olvidarse de aquellos lejanísimos ancestros de galgo atigrado, quienes como todos sabemos se caracterizan por la energía y velocidad extrema puesta en cada uno de sus actos. El can, haciendo caso omiso a los dictados de su raza, se dedicaba a dormir todo el santo día o, en su defecto, a caminar cansinamente detrás del terceto. Diablo le llamaban y el nombre hacia referencia directa a su cara endemoniada, en donde brillaban saltones dos fantasmagóricos ojos color miel de una claridad casi irreal, algo que al decir de muchos producía cierto escalofrío digno de la paranoia mas exacerbada .&lt;a href="http://static.flickr.com/21/27374962_1cc7f19162_m.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://static.flickr.com/21/27374962_1cc7f19162_m.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; Como no podía ser de otra manera, y emulando casi con descaro a sus amos, el animal a cada tanto probaba algo de alcohol y brincaba con exageración hasta chocarse sin control contra los morrudos plátanos de la vereda de la calle Brown al fondo.&lt;br /&gt;La base, o mejor dicho el piso de la casa fue hecho de madera de algarrobo robada al padre de Rolo, el carilindo del grupo, quien en un pasado no tan lejano supo dedicarse a la carpintería artesanal. Era bastante fuerte, bien terminado y sobresalía un metro cuarenta a cada lado del pulido tronco del álamo en que se hallaba. Las paredes de chapa estaban pintadas en blanco y servían para sostener el coqueto techito de aglomerado bermellón que cuidada y minuciosamente armaron sudando la gota gorda entre los tres. Quienes acertaban pasar por la ruta, a metros de ahí, no podían hacer otra cosa que seguir con la vista la rara construcción que se presentaba ante sus ojos y aprovechaban igualmente para dejar escapar sus maliciosos pensamientos enredados con ciertos suspiros de desaprobación por la casa, por el árbol, por el trío y hasta por el rítmico y cadencioso bamboleo de la escalera de sogas que casi rozaba el piso. En fin, aquellas mismas lenguas de dos filos también se solazaban hablando de ciertas actividades non sanctas realizadas en la casa del árbol. Lo único que consta a los mas memoriosos y menos jodidos , es el recuerdo de una chillona música cantada en inglés puesta a todo volumen y algún que otro asadito de falda hecho a metros de ahí, en la parrilla armada con tres o cuatro latas de aceite unidas por remaches. Todo lo demás entraba en el terreno de la especulación y casi siempre iba férreamente unido a la inefable mala fe emplazada por los detractores de siempre. Mientras tanto, el dorado maíz crecía a la vera del camino tan flexible y enhiesto como los delirios del grupo, viendo con impotencia cómo sistemáticamente sucumbían sus filas anteriores bajo las garras de estos simples, sencillos e inocentes cosechadores de choclos veraniegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta noche de tormenta, de aquellas en donde el viento constituye la cabeza visible de lo que sucede detrás de sus silbos, se empeñaron en hacer resaltar sus dotes de incipientes poetas. Comenzaron a exteriorizar así, en voz alta, poesías sin métrica alguna escritas en la penumbra de sus cuartos, y cuyas rimas tocaban casi mágicamente los temas cotidianos que iban encarnados en sus tres pobres vidas parias. Dejaban entrever de ese modo la brava soledad en la que estuvieron sumidos individualmente hasta que sucedió el pequeño milagrito de conocerse el rostro y disfrutar sin pausa de la bohemia compartida. El chillón y corpulento viento del norte arrastraba también hacia la inmensidad del campo sus voces cuasi infantiles que repetían al unísono prosas de Borges, de Haroldo Conti o del mismísimo Márquez engarzadas a veces con los arrítmicos versos de Neruda y la perfecta y cuidada poesía de Lorca. &lt;br /&gt;Desde la casa del árbol se divisaba el pueblo en toda su pequeña extensión, pobre amalgama de tapiales raídos y casitas simples de una planta donde proliferaban como norma los patios de glicina en octubre y las largas hileras de plátanos desnudos encerrando pantanosas callejas en el desolador mes de julio. Podía asimismo escudriñarse el campo y notar a simple vista a quienes pertenecían los distintos sembradíos de superficie y color diferentes entre sí. Las frías noches en que la luna llena intentaba prestarle algo de vida al cielo de pizarra resaltaban la blancura irregular de las paredes, las mismas que a lo largo de dos cortos años irían a convertirse en el refugio obligado de esas tres flacas almas solitarias que alimentaban su dichoso escapismo, el cual llego a volar casi tan alto como sus sueños. Y fueron varias las heladas que con sus mantos inmaculados tendieron a despabilar la musa inspiradora del particular grupete y otras tantas lluvias atesorando el espacio que ocupaba la razón puesta al servicio de los aprendices de poeta. Y mas fríos, y mas calores, y mas flores sobre flores surgiendo como síndrome de soleadas primaveras que ponían a prueba la capacidad de amar que sangraban de a puchos sus simples y gastados corazones de artista. Y charlas y mas charlas,jugosas, interminables, girando alrededor de un imperfecto agujero de mate con el consabido reinado de su majestad la bombilla de lata que quemaba insolentemente los jóvenes labios, siempre ávidos de relatos distendidos y un poco inventados, surgidos a veces del encuentro que había tenido cada uno con la chica de su agrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de simple, así de claro, así de inocente. A nadie se le ocurrió jamás el darles una oportunidad para mostrar sus cualidades en el aspecto puramente humanístico de la cosa. Fueron ridiculizados, marginados y separados adrede del resto de los adolescentes para que de esa manera “no cunda el mal ejemplo y dejen de ensuciar con la podredumbre de la vagancia a la sana, incorruptible y casta juventud local.” Sacerdotes, concejales, damas de la beneficencia y fraguados hombres de bien en general se agolparon frente a cuanto agente de policía encontraran a su paso solicitándole tomen las riendas del caso con carácter de urgencia. Triste es reconocer que a nadie le hubiese temblado la mano de haber tenido que firmar una sentencia de muerte para los descarriados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie movió un dedo para defenderlos, nadie los escuchó. Nadie excepto Roque, el morocho grandote que alguna vez supo del particular orgullo de vencer al legendario oso Fidel, regando con sudor y algo de sangre las arenas fofas del Circo Hermanos Benatti, y a quien la gente hubo de anotarlo de un plumazo en ese cuadro de honor imaginario que contiene los nombres de aquellos tipos que en algún momento hicieron algo por el deporte de su pueblo. Haciendo un poco de historia, recuerdo que esa tarde la banda del maestro Cuzzani tocó a rabiar algunas melodías estridentes, y que Roque dejó de ser Roque para convertirse en "Tarzan", aunque a decir verdad su voluminoso abdomen y esa escasa lucidez mental que natura hubo de obsequiarle poco tenían que ver con el bravo personaje llegado desde tierras tan extrañas. De sus gruesos bigotes de cepillo nuevo emanaron destellos cuando se mezclaron con el par de tibias lagrimas furtivas vertido por la emoción de haber conquistado a un publico que berreaba y berreaba encaramado a las siete torres de luz que rodeaban al picadero . Lejos estaba de probar en ese instante el desencanto de saber que la fama es puro cuento y que en unos cuantos días solo iría a ser “el negro que peleó con el oso”. Mientras el pueblo sepultaba con hastío recurrente las mieles triunfales de Roque, sus blancas botitas de boxeador vestían de verde al trotar tediosamente por los alrededores del Once Amigos, simulando entrenar con denuedo para una pelea que nunca iría a realizarse. Pausa entre largas horas de entrenamiento y duro trabajo estibando bolsas eran sus frecuentes incursiones por los alrededores de la casa del árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaba despacito, casi en puntas de pie, e iba a esconderse a medias detrás de la tosca ligustrina que crecía despareja contra el alambrado que dividía la estanzuela de Arnou con el campo de Seghetti. Una vez allí espiaba, oía, y hasta se divertía con desenfado escuchando a los tres jóvenes transgresores recitar sus "versitos", como él tiernamente los llamaba. Podría decirse que estaba cultivando una amistad secreta que bien sabía ocultar en sus horas de regocijo apostado cuerpo a tierra. A veces trabajosamente anotaba con pasmosa lentitud alguna que otra estrofa trunca en su libretita de tapas verdes, pero jamas de los jamases hubo de animarse a dirigirles la palabra, tal vez por ese contagioso sentido discriminatorio hecho carne entre la gente de un pueblo que supo descubrir a flor de piel sus prejuicios tan inocentes como vergonzantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no podía ser de otra manera, Tarzan estaba en su escondite tratando de memorizar un verso de Neruda la fresca madrugada en que la turba incendio el álamo . Y vio perfectamente cómo el doctor Caffa intentó talarlo hasta que el reseco mango de su hacha de leñador se quebró en dos. Y escuchó repetir hasta el hartazgo los llamados de auxilio de los tres amigos antes de caer desvanecidos por el humo. Y también vio al sucio machete del comisario Castillo seccionar la escalera con dos certeros golpes, y sintió la húmeda lengua de Diablo recorrer su mano derecha segundos antes de detenerse en el tiempo. Y corrió, corrió ciego por el campo brotado para trepar de un salto y aferrarse con sus toscos dedos cual garras al tronco caliente que se consumía rápido, pleno de aceite y kerosén mezclados con nafta en partes iguales. Y gimió, y se quemó, y de a uno los fue apilando detrás de la tosca ligustrina que crecía despareja contra el alambrado divisorio de la estanzuela de Arnou y el campo de Seghetti. Y vio, y escuchó, y sintió el duro culatazo que rompió su nuca al penetrar exhausto en el patio sordo de la casa vieja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ultimas noticias del ex peleador llegaron desde Oliveros, sombrío manicomio situado en un paraje cercano, donde según versiones encubiertas habría terminado sus días recitando a Bécquer encima de un sauce tan añoso y corpulento como su oscura anatomía de quebracho volteado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rolo, el de la cara de ángel, tiene marcada tendencia a engordar y junto con dos de sus tres hijos adoptivos dirige un diario semioficialista en el pueblo de Samaipata, cercano a Santa Cruz de la Sierra, en la hermana república de Bolivia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pingolfio, el mas pequeño, una fría mañana de mayo se bebió de un sorbo interminable las frías aguas para nada poéticas de la costa oeste de la isla Soledad, allá en Malvinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el tercero. Ah, el tercero.., él persiste con esa bendita utopía de andar por la vida mitad croto, mitad burgués, contando historias como ésta y otras que a continuación irán emergiendo, y estrechando lazos entre su pueblito natal y la madre patria, soltando a cada rato un pesado lagrimón que rueda lentamente desde el bigote de foca hasta el abdomen. Pero continúo (perdón, quise decir continúa), a pesar del persistente temblequeo de hojarasca que atestigua su convivencia con Parkinson, bosquejando escaleras de soga y álamos caídos, siempre tan cerca del terruño pero a años luz de su gente. &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113396345839152843?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113396345839152843/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113396345839152843' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113396345839152843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113396345839152843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/la-casa-del-arbol_113396345839152843.html' title='&lt;strong&gt;** LA CASA DEL ARBOL&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113387867286095883</id><published>2005-12-06T10:12:00.000-03:00</published><updated>2006-03-10T09:02:34.296-03:00</updated><title type='text'>** PERFIL POBLACIONAL DE BIGAND</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Diría la crónica fría, enteca y saturada de números que Bigand, en el sur santafesino, es una población que cuenta con mas de cinco mil almas y fue fundada el 15 de julio de 1909 por un hacendado de ascendencia gala, empecinado él en convertirse en pionero.&lt;br /&gt;Muchas cosas han de ser reflejadas por la crónica helada y saturada de cifras.&lt;br /&gt;Hablará de las tierras, se perderá en quintales, y mencionará casi con precisión de orfebre cantidad de cabezas, kilómetros de alambre y hasta habrá de explayarse&lt;br /&gt;en la lluvia caída desde un siglo a esta parte. Pero quizás muy poco mencione de su gente, de la gente del pueblo, de nuestra propia gente, esa que a contrapelo de los tiempos de cambio y a manera de sombra de los buenos pasares&lt;br /&gt;que fueron la constante en otras latitudes fue pariendo entre piedras.&lt;br /&gt;Y nacieron rústicos hijos de la tierra ardiente, de una tierra virgen y empolvada por el viento del norte, entre pasturas fuertes, entre cardales toscos, entre trigales de oro&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/BIGANDvistas03.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/400/BIGANDvistas03.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;cuando ni el mas osado mencionaba la soja.&lt;br /&gt;Era el Bigand de siempre: una incipiente cresta en esta inmensa llanura que tenemos por patria.&lt;br /&gt;Y su gente nació del vientre apretujado de mujeres bruñidas como el bronce candente, hembras que acompañaron a los tipos valientes&lt;br /&gt;en luchas desiguales por la supervivencia.&lt;br /&gt;Así nuestros abuelos, a los que muchas veces miramos de soslayo&lt;br /&gt;devanar su tranquito pausado, gambeteando apenas, con arrastre cansino&lt;br /&gt;la baldosa floja de la vuelta de casa, entonando sin voz aquella vieja canzonetta deformada ya por los años que hasta alteran el compás en tiempo y forma,&lt;br /&gt;vieja canzonetta que supo traerlos de allende los mares y hubo de acompañarlos como fiel parte suya, cuando sólo su vocación de gringo los mantenía estoicos,&lt;br /&gt;cristalizando la reja del arado mancera con trozos de corazón, con restos de lágrimas&lt;br /&gt;que fueron insertando a su querida patria ínfima en el seno de esta invalorable pampa gringa que nos tocó en suerte. &lt;br /&gt;En esa insólita mixtura donde jamás se retacearon sentimientos dispares&lt;br /&gt;como el amor y el llanto, dolor y la esperanza, temor y desconcierto&lt;br /&gt;comenzaba a engendrarse este incipiente pueblo en donde casi siempre cae el agua de a sorbitos. Este pueblo hermoso, pueblo de calles anchas, pueblo bien conformado. con ambiciones algo mas complejas&lt;br /&gt;que esperar del cielo la gota salvadora de una buena cosecha.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/BIGANDamerindia5.2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/320/BIGANDamerindia5.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pueblo que mi gente, nuestra gente, administró con su empuje a lo largo del siglo&lt;br /&gt;y se vio reflejado en tangible progreso donde andar es futuro y recordar, la causa.&lt;br /&gt;El alma de mi gente emite sus pulsiones en los rayos endebles&lt;br /&gt;de aquellas bicicletas que por llegar a tiempo, antes de la campana de la doscientos quince, van devorando barro por las calles de afuera.&lt;br /&gt;Y se apersona en los momentos duros cuando las frías escarchas mantienen su evidencia cual blanco testimonio del despunte del alba&lt;br /&gt;y entre muecas ambiguas, sazonado en blanco, va un obrero a la fábrica.&lt;br /&gt;Tampoco dará cuenta la saturada crónica de que mi gente vive, se solaza y ensancha&lt;br /&gt;un hermoso futuro en rojo y amarillo que siempre gana altura y repta por sus calles,&lt;br /&gt;trepa por los aromas a mandarina de las casas mas viejas&lt;br /&gt;y se mimetiza con los soles mañaneros de la plaza San Martín.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/BIGANDvistas_sep%2002.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/200/BIGANDvistas_sep%2002.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;Ese futuro promisorio que la distancia añora y lo disfruta como quien sorbe gotas de un licor tan añejo como la vida misma.&lt;br /&gt;Tampoco han de entender las cifras trasnochadas de las vicisitudes que ha debido afrontar aquel peoncito humilde que entre ladrillo y portland, arena y agua estanca, entre mezcla y andamio va desgranando sus horas de albañil a la fuerza&lt;br /&gt;que alguna una tardecita del noviembre pasado&lt;br /&gt;se apersonó con bolso exiguo y desflecado, trayendo entre las zapatillas rotas&lt;br /&gt;aquellos últimos resabios de tierra polvorienta de su querido Chaco&lt;br /&gt;y encontró en nuestro pueblo, en este Bigand sureño su lugar en el mundo.&lt;br /&gt;Un lugar en el mundo que creo todos quienes estamos aquí&lt;br /&gt;hubimos de encontrar algún día. Un lugar en el mundo al que en lo personal&lt;br /&gt;- y lo reconozco- le debo una asignatura pendiente: la de hacer abstracción de nuestros propios problemas cotidianos y brindarle el homenaje que Bigand se merece, porque&lt;br /&gt;sé desde siempre que el espíritu de mis escritos se ufana de contestatario&lt;br /&gt;y que pretende emplazar con simples utopías la necesidad de prestar su ronca voz&lt;br /&gt;a quienes no la tienen. Pero debo aclararte al día de hoy, pueblo querido,&lt;br /&gt;que me traicionan los sin tierra, me falsean buenamente los de abajo,&lt;br /&gt;los que luchan a destajo por un trozo de pan cada vez mas lejos de la gloria.&lt;br /&gt;Me traicionan en el mejor sentido de la palabra a la hora de plasmar en pocas líneas&lt;br /&gt;la febril esencia de este amor inquieto.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/1600/BIGANDcascada_sporting.2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/368/1933/320/BIGANDcascada_sporting.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es mi humilde modo de pedirte disculpas. Tal vez suene a excusa, o quizás no llegue a convencerte del todo mi precisa forma de encarar las cosas.&lt;br /&gt;Pero ellos aparecen, giran en derredor de mis ideas y se plantan cual mojones de carne que limitan mi tosco romanticismo a la hora de escribir nada mas ni nada menos,&lt;br /&gt;tierra querida, visión entrecortada de mi mas tierna infancia, pueblo pequeñito&lt;br /&gt;de mis primeros golpes,&lt;strong&gt;cuánto te quiero&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113387867286095883?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113387867286095883/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113387867286095883' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113387867286095883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113387867286095883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/perfil-poblacional-de-bigand_06.html' title='&lt;strong&gt;** PERFIL POBLACIONAL DE BIGAND&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113355060464473559</id><published>2005-12-02T16:07:00.000-03:00</published><updated>2005-12-07T11:44:25.143-03:00</updated><title type='text'>** ROPA DE DIARIO(monólogo en argentino básico)</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.kiyoaki.com/imagenes/foto99_or.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.kiyoaki.com/imagenes/foto99_or.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mire, doña Rosa, gritó Saldívar poniendo su mejor cara de gil al tiempo que escoba en mano replanteaba el viejo rito de sacar afuera lo que adentro sobra. Mire que tan terca y tan esquiva, continuaba diciendo con voz engolada mientras la indiferencia de la dama carcomía hasta los tuétanos su pasmosa voluntad para formar pareja, a pesar de esa enorme fama de solterón de pasado casi inmaculado, por no decir virgen que suena parecido y significa lo mismo. Porque hay solterones y solterones. Están aquellos que eligieron vivir así y no se perdieron una joda, y están los otros, los juntadores de orina de los cuales Saldívar era el máximo exponente en el pueblo, y dona Rosa, canchera en el tema de mandar machos a la tumba y solterones al diablo estiraba un poco la comisura de los labios por cumplido y meneaba la cabeza hacia ambos lados, pidiendo interiormente que la tierra se trague al plomo, además de rogar que por lo menos alguna loca de cabaret se haga cargo del despojo de hombre, que carajo, si recién rozaba los cincuenta y ocho y, aunque mentía un cachito, aseveraba, ante quien quisiera oír, que sus carnes poquisimo tiempo atrás habían dejado de ser firmes como piedra, casi coincidiendo con la sepultura de su cuarto marido: marinero de agua dulce fallecido en circunstancias un tanto raras mientras bogaba por cierto riacho formoseño plagado de juncos y gendarmes. Fue allí donde el susodicho hubo de jactarse, hasta en el ultimo minuto de su vida, de cascar nueces golpeándolas contra el trasero de su futura viuda, o sea Dona Rosa María de la Anunciación Valentini, quien con semejante nombre y su no menos espectacular curriculum todavía podía esperar algo mas de la vida que un mísero lugarcito en la gris existencia de Saldivar, al que por otra parte debía enseñarle todo lo que debía saber un hombre para poder compartir alcoba. Y ella no estaba para esos trotes , por cierto, dándose el lujo de contar con cuatro muertos sobre las costillas y otros tantos vivos de real valía incursionando sus partes pudendas con la gracia y disimulo del vuelo de un mosquito, merced a la libertad que le confiere la edad para hacer lo que se le cante entre las cuatro paredes de su cuarto y la falta de un carcelero en la puerta del fondo. Claro que a Saldivar lo venían adoctrinando permanentemente sus compañeros de vermut del bar del flaco, mientras entre cascadas de porotos truqueros y ruidosas monedas ávidas de un codillo a la siesta calentaban su cabeza arratonada de manera insistente, enfermiza y hasta diríase dueña del maquiavélico sello distintivo de una versión criolla del Otelo de Shakespeare. Estaba celoso el tipo, y lo peor era que, como dice el vulgo, lo estaba tan al cuete, que dona Rosa María de la Anunciación Valentini se hacia cruces cada vez que encontraba su sombra en el camino. Bien, la cuestión es que el pobre de Saldivar veía a un enemigo en cada persona mas o menos apuesta que rondaba la casa de la veterana. Por supuesto que quienes la frecuentaban, y para evitar roces, papelones, encontronazos o lo que diablos fuera se las ingeniaban para ingresar de noche por la puertita de servicio, abertura desprolija de oxido puro que daba a la vera del baldío lindero, donde un triste quinteto de perros flacos como alambre de fardo aligeraban un grito ante cada sombra que lograra menearse por entre los matorrales, que los había y en cantidades industriales. Fue así como se produjo el encuentro, tras la soberbia manija dada por el Chichu Villarruel después de deglutir el casi religioso Gancia de las doce menos cuarto frente al ventanal del boliche, uno de los dos que daban a la ferretería de don Francisco. Hubo de santiguarse tres veces precediendo a un rápido atar de cordones y al mas ligero aun movimiento de dedos extendidos sobre los doce pelos que conformaban su flequillo cuando encaró, con el corazón hecho hilachas y la autoestima rozando el salitroso suelo del poblado. Enfrento al baldío y mas allá a la puerta. Roberto Migliazzo, piola entre los piolas, estuvo a punto de entrar y hacer lo suyo cuando un simple acto reflejo, o quizás haya sido el aroma a cebollas verdes del aliento de Saldivar le hizo bajar de golpe la cabeza, evitando eso que sin demasiadas dudas iba a ser su incondicional pasaporte al féretro. El palo de algarrobo, levemente curvado, se clavo en la herrumbre mas blanda de la puerta. Su mano enorme de maceta pura descargo la bronca enmohecida contra el muro de piedra sacándole esquirlas. Había fallado. El resultado dejo boquiabiertos a ambos mientras dona Rosa, masticando quizás rabia, quizás solo calentura, siguió en la loable tarea de sacarle lustre a sus zapatos de taco aguja, mientras borraba de la lista de visitas a Migliazzo y exhalaba un casi inaudible exabrupto de los terminados en udo. Y que creen que hizo el Saldivar este?. Aprovechando el agujero en la puerta espió por allí el panorama y la vio; vio como estiraba ambos brazos de piel flameante, desde luego lejos de exhibir la emperifollada vestimenta de diario. Estaba ligerísima de ropas y mostraba sus cráteres y valles movedizos otrora tan bien disimulados por aquellas memorables sedas orientales y casimires ingleses que alguna vez le valieron el mote de "La Gallina Pizcueta". Estaba ella casi como Dios la trajo a este pobre mundo pleno de vicisitudes de todo tipo y calaña. Saldivar se acerco un poco, y como la perforación era de dimensiones mas que considerables, metió su cabeza allí entornando primero los ojos y bufando con sonoridad luego. Se alejo rapidito, sin mirar atrás, y refunfuñando en voz baja elevo maldiciones y conceptos duros que hicieron referencia certera su condición de calentón exacerbado pero nada tonto como para romperle el mate a nadie por culpa de ese cachivache. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113355060464473559?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113355060464473559/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113355060464473559' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113355060464473559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113355060464473559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/ropa-de-diariomonlogo-en-argentino.html' title='&lt;strong&gt;** ROPA DE DIARIO&lt;/strong&gt;(&lt;em&gt;monólogo en argentino básico&lt;/em&gt;)'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113354978731064605</id><published>2005-12-02T15:55:00.000-03:00</published><updated>2005-12-06T18:33:30.396-03:00</updated><title type='text'>** MI DESAYUNO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.watershedonline.ca/community/IMAGES/jasonrobards.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.watershedonline.ca/community/IMAGES/jasonrobards.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todavía no se me había pasado la mamúa y ya&lt;br /&gt;estaba hinchándole la paciencia al pobre flaco,&lt;br /&gt;que Antonio se llamaba y arrastraba entre sus&lt;br /&gt;huesos exagerados el inconfundible néctar azul&lt;br /&gt;de la bohemia criolla. Era alto, espigado, de&lt;br /&gt;coyunturas prominentes y tenia el poco formal&lt;br /&gt;privilegio de ser dueño del Casa Bar,allá en la&lt;br /&gt;periferia de mi pueblo chico. Pasaba yo las&lt;br /&gt;mañanas completas exigiéndole un desayuno a mi&lt;br /&gt;medida y éste regañaba un poco pero siempre se&lt;br /&gt;aprestaba a prepararlo, tal vez porque poseía&lt;br /&gt;intacto el venturoso don de la lastima. Debo&lt;br /&gt;aclarar que no se trataba de un desayuno común&lt;br /&gt;y corriente, maestro, nada de café, ni de leche&lt;br /&gt;tibia, medialunas o alguno de los carajos&lt;br /&gt;convencionales. Resultaba ser, a mi entender,&lt;br /&gt;algo muy simple, barato y fuera de toda&lt;br /&gt;complicación hepática,aunque, debo reconocerlo,&lt;br /&gt;bastante extraño en su composición física.&lt;br /&gt;Se mezclaba un poco de harina preferentemente&lt;br /&gt;leudante con un vaso de leche tibia al que&lt;br /&gt;agregábamos pizca de azúcar, bicarbonato de&lt;br /&gt;amonio y un vaso de vino tinto lleno hasta las&lt;br /&gt;tres cuartas partes. Sobre la citada crema se&lt;br /&gt;ligaba un poco de manteca tibia a la que&lt;br /&gt;previamente habíamos sazonado con un puñadito&lt;br /&gt;de salnitro y medio vaso de ron del bueno,&lt;br /&gt;condición indispensable para que el manjar&lt;br /&gt;llegara a reunir las condiciones necesarias que&lt;br /&gt;lo harían resultar apetecible . El pobre&lt;br /&gt;flaco,en medio de semejante balurdo, y poniendo&lt;br /&gt;cara de consecuencia procedía a flambearlo como&lt;br /&gt;si se tratase del mejor postre exótico gestado&lt;br /&gt;en aquel desolado rincón de las pampas&lt;br /&gt;argentinas. Nadie desconocía por esos tiempos&lt;br /&gt;que en la totalidad de las veces este servidor&lt;br /&gt;repetía el plato, el cual además de sus&lt;br /&gt;bondades reposteriles siempre hubo de funcionar&lt;br /&gt;como un excelente antídoto contra los nocivos&lt;br /&gt;efectos de las múltiples resacas diarias. Pero&lt;br /&gt;todo funciono de maravillas hasta ese&lt;br /&gt;emputecido veintinueve de febrero del ochenta y&lt;br /&gt;ocho, fecha en que se me ocurrió reemplazar la&lt;br /&gt;harina leudante por otra común bastante mas&lt;br /&gt;barata ,al vino tinto por licor de huevo y al&lt;br /&gt;bicarbonato de amonio por un raro polvo&lt;br /&gt;importado de Inglaterra similar en aspecto,&lt;br /&gt;sabor y textura. Así comencé a experimentar el&lt;br /&gt;efecto contrario y euforizarme cada vez con mas&lt;br /&gt;frecuencia, a punto tal de que tras cada&lt;br /&gt;segunda flambeada un insoportable olor a pelo&lt;br /&gt;de animal quemado inundaba el bar y se perdía&lt;br /&gt;por los fondos hasta dar con el patio de la&lt;br /&gt;casa de Myriam,la chismosa del barrio,quien muy&lt;br /&gt;suelta de cuerpo y sin inmutarse, coronaba cada&lt;br /&gt;uno de nuestros ocasionales encuentros&lt;br /&gt;preguntándome por un tal mister Hyde,a quien ni&lt;br /&gt;por asomo tengo el gusto de conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113354978731064605?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113354978731064605/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113354978731064605' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354978731064605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354978731064605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/mi-desayuno.html' title='&lt;strong&gt;** MI DESAYUNO&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113354973645299368</id><published>2005-12-02T15:54:00.000-03:00</published><updated>2005-12-06T18:58:32.656-03:00</updated><title type='text'>** TEMPRANO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.ahora.cu/SECCIONES/nacional/2005/abril/fotos/f-albaniles.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.ahora.cu/SECCIONES/nacional/2005/abril/fotos/f-albaniles.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sale a la mañanita temprano, como el lucero, en &lt;br /&gt;silencio, sabiendo que entre las sombras de su&lt;br /&gt;amanecer de rutina miles de sombras iguales a la&lt;br /&gt;suya gastaran los pedales de las flacas bicicletas&lt;br /&gt;que, iguales a la que le prestó don Robles para&lt;br /&gt;salir del paso, se dirigen en tandem a la obra. Y&lt;br /&gt;con un impulso que tiene mas de arrastre cansino&lt;br /&gt;que de marcha , se va silbando un aire de milonga&lt;br /&gt;deformado ya por los anos ,que hasta alteran el&lt;br /&gt;compás en tiempo y forma. Y entre las sombras crecen&lt;br /&gt;y suben sus tímidos anhelos de ladrillo bayo y&lt;br /&gt;portland, de arena y de cuchara, de mezcla y andamio,&lt;br /&gt;de suerte recortada por la huella plana de una&lt;br /&gt;carretilla chueca que gira y gira por entre los&lt;br /&gt;tablones cruzados, como su sueno utópico de cambiar&lt;br /&gt;la chapa podrida de la pared del fondo por esos&lt;br /&gt;cincuenta y cuatro bloques que el turco Miguel le&lt;br /&gt;vende a medio peso cada uno . Y&lt;br /&gt;tarareando ahora un aire de zamba ve aparecer cada&lt;br /&gt;vez mas cerca ese monolítico panal de&lt;br /&gt;ostentaciones varias, con tejas a dos aguas, a medio&lt;br /&gt;levantar, que en el barrio llaman la casa del&lt;br /&gt;capo, aunque tal vez ese mismísimo capo sea solo un&lt;br /&gt;testaferro de algún pez aun mas gordo. Y allí, con un&lt;br /&gt;escueto racimo de holas y quetales saluda al Juan,&lt;br /&gt;a su compadre Ramón, al negro Caticho y a Lorenzo&lt;br /&gt;Gómez, aguantándose con bronca entumecida los&lt;br /&gt;ladridos autoritarios de un capataz soberbio al que&lt;br /&gt;juran ,cada uno por su lado, sacudirle un baldazo a&lt;br /&gt;la cabeza.&lt;br /&gt;Intimamente sabe que nunca habrá de hacerlo, sabe&lt;br /&gt;que el fantasma del hambre pesa tanto que aplasta&lt;br /&gt;su cabeza a la altura del cuello y que nunca habrá&lt;br /&gt;de permitirle otra reacción que no sea la de&lt;br /&gt;agachar el lomo y permitir que lo sigan jodiendo.&lt;br /&gt;Ladrillo y portland, arena y agua, mezcla y andamio&lt;br /&gt;desgranan sus horas de albañil a&lt;br /&gt;la fuerza que una tardecita de noviembre llegó con&lt;br /&gt;bolso desflecado , trayendo entre las zapatillas&lt;br /&gt;rotas aquellos últimos resabios de tierra&lt;br /&gt;polvorienta de su querido Chaco. Cinco horas a la&lt;br /&gt;mañana, media para el sánguche ,y después darle&lt;br /&gt;duro y parejo hasta terminar el hormigón de&lt;br /&gt;caída, para que en contados meses, cuando llegue el&lt;br /&gt;verano puedan las hijas del dueño de su hambre&lt;br /&gt;broncearse parejo, casi tan parejo y oscuro como la&lt;br /&gt;piel tirante y percudida que le recubre el &lt;br /&gt;torso. Y él, pensando en eso que los instruidos&lt;br /&gt;llaman paradoja, ensaya una sonrisa y sigue&lt;br /&gt;trabajando, y hasta parece disfrutar de lo suyo sin&lt;br /&gt;demasiados miramientos. Y se ríe solo, a&lt;br /&gt;carcajadas, como un loco, presintiendo con natural&lt;br /&gt;certeza que el quini vacante del lunes que viene&lt;br /&gt;habrá de darle el empujón de coraje necesario para&lt;br /&gt;dejar de ser peón y comprar quizás una mezcladora&lt;br /&gt;chica, dos docenas de tablas, y una estanciera&lt;br /&gt;verde, su color predilecto. Tan seguro esta del&lt;br /&gt;tamaño de su buena estrella que hasta planea&lt;br /&gt;también con inocencia brindarle un trabajo digno al&lt;br /&gt;Pedro Ramírez , a Manuel Pereyra y hasta al tuerto&lt;br /&gt;Ibarzábal , que tiene la mujer desangrando sus días&lt;br /&gt;y sus noches entre las grises sábanas del &lt;br /&gt;Centenario . Atrás van a quedar aquellos retos sin&lt;br /&gt;causa aparente, las broncas momentáneas, y el&lt;br /&gt;ladrido seco que a una luna de plata regalan por&lt;br /&gt;sistema los perros flacos de la miseria.&lt;br /&gt;Cree saber que a partir del lunes lograra&lt;br /&gt;cambiar la indigencia rosada de las cuatro fetas de&lt;br /&gt;su mortadela por aquellos aromas compradores de&lt;br /&gt;asadito faldero de otros tiempos. Y se irá&lt;br /&gt;contento, esperanzado, sin mezquinar en gastos,&lt;br /&gt;riendo de costado por sus ocurrencias, mientras en&lt;br /&gt;la calle volverá a gastar, esta vez con cierto gusto, los&lt;br /&gt;pedales duros y chillones de la bicicleta&lt;br /&gt;prestada.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113354973645299368?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113354973645299368/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113354973645299368' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354973645299368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354973645299368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/temprano.html' title='&lt;strong&gt;** TEMPRANO&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113354967775629595</id><published>2005-12-02T15:48:00.000-03:00</published><updated>2006-07-03T11:10:30.463-03:00</updated><title type='text'>** CINE DE BARRIO (fragmento de la obra teatral "LA BICICLETA"</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.villaconstitucion.com/notas/0000000062/_CineSanMartin1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.villaconstitucion.com/notas/0000000062/_CineSanMartin1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“... Sabés una cosa? Hace ya un tiempo medio grosso que paso por delante tuyo y de repente me sale un gesto instintivo que es casi una convulsión, viste? Gira mi cabeza hacia la vereda de enfrente y evado la respuesta cuando alguno de mis chicos me pregunta sobre vos, sobre tus días de gloria y del por qué todavía te mantenés erguido, grandote, ampuloso, como ofreciendo tu porte antediluviano a quien restaure las heridas que todos te causamos. Los años, la gente, nosotros, los que cada jueves, sábado o domingo por la tarde nos arrimábamos a vos con cierto dejo de romanticismo para permitirte oficiar ese rol que tan bien interpretabas y que cuando las luces dejaban de ser brillantes te transformaba en una especie de médium entre la platea y el espíritu de Bogart, por ejemplo.Y así en tus fauces abiertas se ganaron guerras, se perdieron duelos entre las calles polvorientas de un oeste solamente conocido gracias a tu particular modo de mostrar las cosas. Quien puede negar que a tu manera ejerciste el tipo de docencia que el pueblo necesitaba. Vos, mi querido cine San Martín, que bien pudiste llamarte Palace, Rex ,Monumental, Plaza, Lumiere, Roxi ,o aquel tan mentado Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore; que importan los apodos. Fue entre tus butacas marrones donde aprendí de chico a asociar la selva inexpugnable del Tarzan de los monos con aquellos verdes cañaverales que subían altos y desparejos por los cielos del campito de la otra cuadra. Y sufrí también con el Santo de la Espada, viendo como su costado humano superaba al bronce refulgente que nos legó la escuela, y con la barra de atorrante piberío de un barrio orillero conocimos las delicias de una matinee dominguera con olorcito a trampa, cuando llegaba la mano implacable del censor de turno asestando un vil tijeretazo en el momento justo. Y así giraron como en calesita la gorda exagerada de Fellini, la jeta de Travolta, el revolver de Ringo y hasta el padre de Michel Douglas meneaba su figura longilínea en el blanco trapo de tu pantalla enorme donde también supo bañar sus curvas la Coca Sarli, mientras un chacal medio chiflado casi lo mata a DeGaulle ante los exorbitados ojos de Sandrini. Y volaban como moscas aquellos bollitos de papel ruidoso que envolvían por un rato la dura pila de caramelos media hora que dormía en el bolsillo del saco, y alguna cachetada atronaba el ambiente mientras un repentino encendido de luces nos dejaba en orsay con la mano derecha a mitad de camino entre butaca y novia. Se pueden escribir volúmenes sobre vos, cine del pueblo. Puedo quedarme corto a la hora de volcar lagrimones y lamentos sobre el blanco papel que convoca al recuerdo. Pero no .Quiero que sigan desfilando en mi retina las ultimas imágenes que tu pantalla inmaculada dejó grabadas en mis adentros: ese dedo largo de un extraterrestre que bajó a la tierra señalando su casa. ET se llamaba, y los raros vericuetos del destino hicieron que te pierdas de conocer a fondo toda la obra de Spielberg, que no goces con los golpes de suerte de Forrest Gump y seguramente tampoco habrá de hundirse el místico Titanic bajo tus verdes aguas de fantasía trunca. Mis lamentos no son los vertidos por la boca de un cinéfilo a ultranza, ni ahí . Los emana alguien a quien la vida le fue robando de a poco parte de lo grato que el mal llamado progreso se va rapiñando en este mundo posmoderno y globalizado. Se va llevando todo ,es cierto, pero no es menos cierto que tampoco tiene la capacidad necesaria para robarnos la nostalgia, que no es poco.&lt;br /&gt;Si estaré jodido que ya ni me acuerdo como empezó todo esto, viejo. Ah si, te contaba que esta tarde pase frente a vos, que a Dios gracias te venís salvando de la piqueta. Que pasé a la tardecita con mis hijos y que como buen bohemio y como buen soñador me decidí a entrar como informal visitante reincidente, sentarme en tus viejas butacas de madera dura y treparme por aquellos treinta y dos escalones de pinotea hasta alcanzar el rinconcito del palco donde Chupete, otro de los infaltables personajes que rodaron con vos, viejo cine de mi pueblo chico, apoyaba su linterna apuntando hacia abajo, a manera de hito fronterizo que delimitaba realidad con ficción. Desistí de hacerlo al comprobar que me estaba poniendo demasiado viejo, demasiado lacrimógeno, y porque supe que mis pibes, jamás irían a tragarse ese verso del resfrío con que intenté justificar el par de ojos enrojecidos y el nudo en la garganta.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;script src="http://pub15.ezboard.com/blibro "&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113354967775629595?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113354967775629595/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113354967775629595' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354967775629595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354967775629595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/cine-de-barrio-fragmento-de-la-obra.html' title='&lt;strong&gt;** CINE DE BARRIO&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;(fragmento de la obra teatral &quot;LA BICICLETA&quot;&lt;/em&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113354927409069975</id><published>2005-12-02T15:46:00.000-03:00</published><updated>2005-12-12T18:09:56.006-03:00</updated><title type='text'>** UNA VIDA COMPRADA</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.unicalce.it/images/sider.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://www.unicalce.it/images/sider.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ahora usted vendrá apoyando sus enormes pies planos&lt;br /&gt;engomados casi sin hacer ruido ,elevando hacia&lt;br /&gt;el infinito ese mentón descomunal , enorme ,&lt;br /&gt;que lleva como estigma perpetuo . Y mirando&lt;br /&gt;casi de soslayo a mis ojos embroncados&lt;br /&gt;preguntara por mi mujer y por mis chicos , sin&lt;br /&gt;siquiera recordar que le explique unas&lt;br /&gt;doscientas veces que no los tengo conmigo, que&lt;br /&gt;la cuota alimentaria, que los fines de semana&lt;br /&gt;de por medio,y después, por costumbre nada mas,&lt;br /&gt;fingirá interesarse por la marcha del ranchito&lt;br /&gt;en construcción frenado, ese pilón de ladrillos&lt;br /&gt;bayos que me quita el sueño cada vez que paso&lt;br /&gt;por la parte sur de La Galga. Y yo , que para&lt;br /&gt;eso soy mandado a hacer , le contestare con&lt;br /&gt;solo dos o tres rebuznos diferentes casi sin&lt;br /&gt;que fluya gota de saliva, porque seguro estoy&lt;br /&gt;de que ni siquiera habrá de escuchar la&lt;br /&gt;respuesta. Después dirá que esta cansado,&lt;br /&gt;cansado de que , pensare yo que tampoco le daré&lt;br /&gt;bola a sus palabras;y suspirara diciéndole a&lt;br /&gt;sus adentros que tal vez necesite unas buenas&lt;br /&gt;vacaciones plenas de mar, y de sol,y de lomos&lt;br /&gt;morenos moviéndose al ritmo de un son caribeño,&lt;br /&gt;mientras mis manos apretaran cada vez con mas&lt;br /&gt;fuerza la llave inglesa de ajustar bulones: fría, &lt;br /&gt;dura como su indiferencia fraguada ,y así&lt;br /&gt;seguirá probando suerte con Pedro el&lt;br /&gt;entrerriano, con Pochito Peralta o con el Chino&lt;br /&gt;Vieyra,y encontrara, gracias al cielo,&lt;br /&gt;reacciones similares a las mías . Pero también&lt;br /&gt;hallara a su paso al forro de Moscatti, quien&lt;br /&gt;lo apabullara con detalles que hacen al ámbito&lt;br /&gt;de su vida intima, y con serviles mohines y&lt;br /&gt;guiños de complicidad le hablara de las monerías&lt;br /&gt;de sus cuatro críos y hasta será capaz de&lt;br /&gt;ventilar verdaderas cerdadas acerca de la&lt;br /&gt;incontinencia irreversible de su abuela&lt;br /&gt;materna, ingeniero,y le hablara como erudito&lt;br /&gt;sobre el avance y retroceso de la materia en&lt;br /&gt;función de una virtual partición del átomo, y&lt;br /&gt;reirá satisfecho y hasta se animara a codearlo&lt;br /&gt;como a un viejo amigo de la barra.A&lt;br /&gt;usted,señor,al mismísimo ingeniero, eso si que&lt;br /&gt;se llama forrear, lamentaré para mis vísceras,y&lt;br /&gt;seguiré blandiendo cada vez con mas fuerza la&lt;br /&gt;llave inglesa de apretar bulones.Y la prensa&lt;br /&gt;hidráulica atronara el ambiente dándole forma&lt;br /&gt;de algo al fierro en rojo, y tapara de igual&lt;br /&gt;modo los tontos servilismos de Moscatti y mis&lt;br /&gt;puteadas de libro,y los cantos de Pochito, y&lt;br /&gt;los silbidos del Chino, y hasta ahogará sus&lt;br /&gt;propios sueños vacacionales, ingeniero,&lt;br /&gt;soberana hijaputez que se hace enorme, gigante,&lt;br /&gt;que crece por kilómetros a medida que el ruido&lt;br /&gt;de ambiente agobia los oídos y mata mi voz&lt;br /&gt;cascada que le recrimina sin parar, a los&lt;br /&gt;gritos, esa cizañera capacidad diplomática para&lt;br /&gt;evitar las huelgas como la de mañana, y sigo&lt;br /&gt;empuñando la llave inglesa mientras lo invito a&lt;br /&gt;participar de la olla popular que preparara el&lt;br /&gt;Taca con ese arroz partido que le tuvimos que &lt;br /&gt;robar al Super en complicidad con el&lt;br /&gt;sereno.Pero la prensa hidráulica no lo deja&lt;br /&gt;escuchar,señor,o quizás es usted quien se&lt;br /&gt;escapa por la tangente,ingeniero,apoyando sus&lt;br /&gt;enormes pies planos engomados casi sin hacer&lt;br /&gt;ruido,como siempre lo hizo desde que usurpó la&lt;br /&gt;dirección de la planta a fuerza de trepar como&lt;br /&gt;las hiedras,a cualquier costo, pero con la&lt;br /&gt;simpatía que estima que el poder puede conferir&lt;br /&gt;a los iluminados, aunque estos hambreen al&lt;br /&gt;laburante y supongan tener la vida&lt;br /&gt;comprada.Craso error,ingeniero,el de creerse&lt;br /&gt;invulnerable y poder hacer , a su modo,lo que&lt;br /&gt;siempre nos prohibió a nosotros los&lt;br /&gt;piojosos,como por ejemplo el osar pasearse por&lt;br /&gt;el borde de esa tea hirviendo,justo justo&lt;br /&gt;cuando yo decida arrojarle a la altura del&lt;br /&gt;sexo,por pura bronca nada mas, mi llave inglesa&lt;br /&gt;de apretar bulones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113354927409069975?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113354927409069975/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113354927409069975' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354927409069975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354927409069975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/una-vida-comprada.html' title='&lt;strong&gt;** UNA VIDA COMPRADA&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113354920088388321</id><published>2005-12-02T15:44:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T15:59:20.460-03:00</updated><title type='text'>** VARGUITAS y el ANGEL EXTERMINADOR de UTOPÍAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://stonek.com/jul2005/trescruces1386x.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://stonek.com/jul2005/trescruces1386x.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;                       I&lt;br /&gt;Encontrar  un día de octubre fresco y ventoso como  ése&lt;br /&gt;no  era  tan  extraño, y   según  los viejos&lt;br /&gt;pobladores de la zona sería esa la razón por la cual el&lt;br /&gt;cruce  de  rutas lucía deshabitado, siendo tan  así  que&lt;br /&gt;las   piedras   yacentes   al   costado    del   camino&lt;br /&gt;respetaban  casi  su antigua disposición original a  no&lt;br /&gt;ser  que  fueran  movidas  por algún  peatón  ocioso  y&lt;br /&gt;aburrido, como aquel flaco y desgarbado morocho  que, al&lt;br /&gt;igual  que  cada sábado al mediodía apenas pasadas  las&lt;br /&gt;doce  y  media  enfilaba  llevando el  pulgar  como  un&lt;br /&gt;ariete  apuntado sistemáticamente hacia  el&lt;br /&gt;sur, mientras sostenía apenas su bolsito de badana azul&lt;br /&gt;en  bandolera  y  arrastraba  cansinamente  el  par  de&lt;br /&gt;mocasines   marrones   opacados  por   el   polvo   del&lt;br /&gt;camino. Juan Antonio Vargas, Varguitas, comenzaba&lt;br /&gt;ya, entre lentos e imperceptibles lamentos, el prolongado&lt;br /&gt;rito  de intentar como cada semana ir a Buenos Aires  a&lt;br /&gt;dedo, algo  que se había hecho casi una costumbre  desde&lt;br /&gt;su  traumático  encuentro  con  Juan  Pedro  Soitue  el&lt;br /&gt;caudillo, político  frontal  abocado a la dura tarea  de&lt;br /&gt;perseguir  cierta  reivindicación de aquellos  antiguos&lt;br /&gt;ideales que siempre caracterizaron a la izquierda, según&lt;br /&gt;sus  propias palabras.  Lo cierto y lo concreto es  que&lt;br /&gt;cada  acto, mitin, o simple panfleteada que tuviera lugar&lt;br /&gt;en  las veredas porteñas lo contaban puntualmente entre&lt;br /&gt;sus  filas, y  como gozaba de una  imaginación  un&lt;br /&gt;tanto desarrollada por cierto, fue soñador y bohemio en&lt;br /&gt;el  mas puro significado de ambos términos, y disfrutó&lt;br /&gt;de  cada  uno  de  esos viajes como  lo  hubiera  hecho&lt;br /&gt;cualquier  poeta  o escritor que se  precie, aunque  por&lt;br /&gt;motivos  no  del  todo claros la soga que  lo  mantenía&lt;br /&gt;asido   al  talado  árbol  de   la  fantasía   se   iba&lt;br /&gt;deshilachando    lentamente, pero      de    todos&lt;br /&gt;modos, mientras  sacudía  de  su cabeza la caspa  de  la&lt;br /&gt;frustración, soñaba   con  escribir   sobre  un  posible&lt;br /&gt;encuentro    con      paisajes    exóticos, con vegetaciones&lt;br /&gt;exuberantes  o con gente de otras razas hablando  idiomas&lt;br /&gt;distintos  al  suyo, aunque  en  realidad  lo  único  que&lt;br /&gt;hallaba  a  su  paso  eran grupos  de  aburridas  vacas&lt;br /&gt;mirando  pasar  los  toscos vehículos que desandaban la&lt;br /&gt;ruta desierta y por ahí, mientras aspiraba el penetrante&lt;br /&gt;perfume  a  bosta  de las  campiñas  argentinas, parecía&lt;br /&gt;también percatarse e la existencia de ciertos lotes de&lt;br /&gt;cereal reseco a los que veía pequeños, mustios y&lt;br /&gt;generalmente   bordeando   algún   que   otro  pueblito&lt;br /&gt;casi  fantasma  con  nombre  de  oficial  del  ejercito&lt;br /&gt;levantado con torpeza a la vera del asfalto, algo  que&lt;br /&gt;muchas veces lo hacía divagar  como estúpido pensando en&lt;br /&gt;que  su  futuro  podría  haber  visto  la gloria al ser&lt;br /&gt;coronado  como  un  sagaz  periodista  de  no tener  la&lt;br /&gt;soberana  mala leche de nacer y transcurrir tantos años&lt;br /&gt;de   su   puta  vida  en   ese   agujero   llamado   El&lt;br /&gt;Serranito. Pero  las cartas estaban echadas y a Varguitas&lt;br /&gt;le  tocó  en suerte el triste destino  de  ser un ignoto&lt;br /&gt;visitante  reincidente que lejos estaba de florearse de&lt;br /&gt;la  mano del éxito bajo el inacabable techo de neón del&lt;br /&gt;centro, les   juro, aunque igualmente    no   se    quejó&lt;br /&gt;demasiado, ya  que tal cual su anhelo conoció mucha gente&lt;br /&gt;en  esas excursiones. Claro que generalmente eran&lt;br /&gt;viajantes  de  comercio mas preocupados por vender  sus&lt;br /&gt;mercancías  a  buen  precio que por  charlar  de  cosas &lt;br /&gt;triviales , desde  ya . También  admitió  haber  viajado&lt;br /&gt;en  varias  oportunidades sobre camiones de hacienda  y&lt;br /&gt;hasta  creo se jactó de  ser  sabedor de las delicias  de  recorrer&lt;br /&gt;larguísimos  kilómetros en un pesado tractor, pero  debió&lt;br /&gt;reconocer  que  la  mayoría  de las  veces  concluyó  su&lt;br /&gt;periplo  sobre la butaca de un colectivo de  línea, como&lt;br /&gt;acompañante  mudo  de alguna noble anciana  entrada  en&lt;br /&gt;años  y  en kilos.  &lt;br /&gt;   Bien, la cuestión es que ese día  al&lt;br /&gt;que  hacíamos referencia el viento del norte continuaba&lt;br /&gt;golpeando con fuerza el pecho de Juan  y la tarde parecía caer&lt;br /&gt;con  excesiva  rapidez logrando  transformar  el  verde&lt;br /&gt;claro  de  los juncos mas tiernos en grandes varas  del&lt;br /&gt;color del musgo, casi desagradables a la vista. &lt;br /&gt;Y fue la velocidad con que se oscurecía el  cielo&lt;br /&gt;lo  que  lo  hizo pensar en desistir  del  intento  por&lt;br /&gt;primera  vez  en su vida tan rápidamente.  “Puta  madre”,&lt;br /&gt;gritó,  “ahora  que  excusa  le  meto  al   caudillo”, fue&lt;br /&gt;agregando con bronca mientras elucubraba que  lo único&lt;br /&gt;que le quedaba por hacer&lt;br /&gt;era  cambiar  de ruta y caminar hacia el lado  contrario&lt;br /&gt;con  vistas  a conseguir un micro. &lt;br /&gt;     Sin dilatar demasiado  la  cosa  se&lt;br /&gt;dirigió hasta  el  refugio  mas&lt;br /&gt;cercano y comenzó pacientemente a esperar el arribo del&lt;br /&gt;primero  de los empolvados colectivos que debía  tomar.&lt;br /&gt;Casi  sobre  el filo de la media tarde llegó a  Rosario,&lt;br /&gt;donde hubo de esperar cuarenta y cuatro minutos exactos&lt;br /&gt;hasta  que  pudo  instalarse en  el  trasbordo, de  pura&lt;br /&gt;casualidad,  a solo un palmo de su ocasional compañera  de&lt;br /&gt;viaje, la  misma  que horas mas tarde iría a cambiar  el&lt;br /&gt;rumbo  de  su vida, y si usted no se opone  voy  a&lt;br /&gt;contarle  la  verdadera  historia del ultimo  viaje  en&lt;br /&gt;micro de mi querido Juan Antonio Vargas, Varguitas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       II&lt;br /&gt;Subieron casi juntos. Por la fría &lt;br /&gt;ventanilla plena de gotitas perladas podía&lt;br /&gt;abarcarse todo el panorama de la ruta casi&lt;br /&gt;en tinieblas. El viento hacia inclinar las &lt;br /&gt;puntas de los pinos mas altos y ondulaba &lt;br /&gt;la cresta de algunas lomas que se &lt;br /&gt;levantaban tristes sobre el terreno &lt;br /&gt;fértil, salpicado de sembradíos &lt;br /&gt;amarillentos y un leve matiz rosa &lt;br /&gt;viejo, indiscutido sello que rubrica el &lt;br /&gt;tiempo en que los durazneros estrenan sus &lt;br /&gt;flores. Dentro del autobús reinaba una &lt;br /&gt;extraña calma propia del comienzo de un &lt;br /&gt;viaje largo y tedioso por aquella &lt;br /&gt;fastidiosa autopista Rosario-Buenos Aires. &lt;br /&gt;- Vaya primavera- gritó ella en un pulido &lt;br /&gt;español que denotaba su origen castizo. &lt;br /&gt;-Tiempo loco -asintió el y se quedo &lt;br /&gt;dormido,con la cabeza volteada en cuarenta &lt;br /&gt;y cinco grados y los codos levemente &lt;br /&gt;hundidos al respaldo.Al cabo de media hora &lt;br /&gt;ensayo algo parecido a un bostezo,mientras &lt;br /&gt;denotando un fraguado sigilo la miraba por &lt;br /&gt;el rabillo del ojo. Con el ajado &lt;br /&gt;borrador de una vieja novela escrita y &lt;br /&gt;corregida tantas veces como viajes tuvo en &lt;br /&gt;busca de vivencias, leía y releía el texto &lt;br /&gt;buscando un párrafo que tachar o una &lt;br /&gt;palabra que eliminar. Así era su vida: &lt;br /&gt;emparchar sobre otros parches, resaltar &lt;br /&gt;palabras sueltas y -por sobre todas las &lt;br /&gt;cosas- jugarla de quijote en la mesa de un &lt;br /&gt;bar tan solo poblado por bohemios &lt;br /&gt;noctámbulos y barbados comunistas de café. &lt;br /&gt;Charo -que así dijo llamarse- mantenía &lt;br /&gt;intacta la dulce expresión característica &lt;br /&gt;de las madrileñas de cuna, muy a pesar de &lt;br /&gt;su perfectamente envidiable condición de &lt;br /&gt;mujer mundana.Acusando una marcada pesadez &lt;br /&gt;en el ambiente se quitó lentamente la &lt;br /&gt;tricota color crema dejando apreciar sus &lt;br /&gt;brazos perfectos, orgullosos de la &lt;br /&gt;tersura de la piel con que estaban &lt;br /&gt;cubiertos. El movimiento del cambio de &lt;br /&gt;ropa, precedido de un lento suspiro &lt;br /&gt;terminaron por despertar al pobre escritor &lt;br /&gt;fracasado Daniel Vargas. Cuando se &lt;br /&gt;incorporó, entre el discreto ruido de &lt;br /&gt;resortes provenientes del interior de la &lt;br /&gt;butaca,rodó desde adentro de la carpeta un &lt;br /&gt;retrato algo desteñido del Che. Rá- &lt;br /&gt;pidamente lo alzo y lo extendió entre sus &lt;br /&gt;manos adrede, como para intentar dar &lt;br /&gt;comienzo al dialogo. Siempre imaginó a las &lt;br /&gt;jóvenes españolas un poco cautivadas por &lt;br /&gt;las ideas progresistas que aquel &lt;br /&gt;profesaba, entendiendo así que para ellas &lt;br /&gt;no había nada mejor que emplazar la roja &lt;br /&gt;figura del rosarino muerto. &lt;br /&gt;Se equivocó de medio a medio.Charo seguía &lt;br /&gt;apuntando con sus ojos color de tiempo al &lt;br /&gt;gris paisaje que se presentaba ante su &lt;br /&gt;vista y la de las cuarenta almas que la &lt;br /&gt;acompañaban en su viaje.Cada tanto un sus-&lt;br /&gt;piro y un disimulado vistazo al reloj &lt;br /&gt;dorado. El adminículo se confundía con el &lt;br /&gt;resto de su muñeca izquierda,la que hacia &lt;br /&gt;ostentación de un bronceado para nada &lt;br /&gt;usual si tenemos en cuenta la época del &lt;br /&gt;año por la que estaban atravesando. No le&lt;br /&gt;sacaba los ojos de encima. Un viento &lt;br /&gt;cada vez mas fuerte azotaba los solitarios &lt;br /&gt;carteles de la banquina.El,simulando otear&lt;br /&gt;el horizonte continuaba recorriendo con la &lt;br /&gt;vista sus curvas armónicas. Ella,moviendo &lt;br /&gt;acompasadamente el pie izquierdo , &lt;br /&gt;devoraba las ultimas paginas del pequeño &lt;br /&gt;libro de bolsillo. &lt;br /&gt;La sudestada se les estaba tirando encima &lt;br /&gt;pero ellos permanecían ausentes, cada cual &lt;br /&gt;en lo suyo. Densos nubarrones formaban &lt;br /&gt;extraños dibujos en el cielo, como &lt;br /&gt;queriendo distraer la atención del puñado &lt;br /&gt;de viajeros que ya se estaban quedando sin &lt;br /&gt;luz.Unos pegaban su rostro a la ventanilla &lt;br /&gt;húmeda mirando hacia arriba y esperaban &lt;br /&gt;que se desate la inminente tormenta. Otros &lt;br /&gt;observaban casi con premura las &lt;br /&gt;inmediaciones, buscando un refugio seguro &lt;br /&gt;por si acaso. Ellos dos solo parecían &lt;br /&gt;disfrutar de su peligroso autismo.La línea &lt;br /&gt;de un rayo se dibujó en el cielo y eso los &lt;br /&gt;sobresalto un poco, pero le sirvió a él &lt;br /&gt;como excusa para inyectar un pensamiento &lt;br /&gt;trivial. &lt;br /&gt;Parece que se viene -gritó señalando a &lt;br /&gt;las nubes-! La tormenta, digo! &lt;br /&gt;Ella solo se limitó a sonreír por &lt;br /&gt;cumplido y tocarse repetidas veces la &lt;br /&gt;oreja con el índice. Quería recordarle &lt;br /&gt;irónicamente a su interlocutor que para no &lt;br /&gt;elevar demasiado el tono de voz en una &lt;br /&gt;conversación es conveniente apagar el &lt;br /&gt;walkman. &lt;br /&gt;-Perdonáme -contestó-.Lo que pasa es que &lt;br /&gt;cuando escucho a Silvio Rodríguez me &lt;br /&gt;olvido del mundo. -dijo secamente-. &lt;br /&gt;-No es mi tipo de música y no entiendo como &lt;br /&gt;necesitas convertirte en un autista para &lt;br /&gt;escuchar a ese giripollas. &lt;br /&gt;-De la misma manera que vos te enfrascás &lt;br /&gt;en el Corin Tellado. &lt;br /&gt;-Corin Tellado -suspiró-? Has dicho Corin &lt;br /&gt;Tellado? No seas imbécil, quieres! Es &lt;br /&gt;Chesterton -gritó mostrando con &lt;br /&gt;exageración la carátula. &lt;br /&gt;-Chesterton -preguntó socarronamente, &lt;br /&gt;haciéndose el tonto-? Me suena a marca de &lt;br /&gt;cigarrillos. &lt;br /&gt;- Perdóname,pero eres o te haces? &lt;br /&gt;-Para el caso es lo mismo,te enfrascás y &lt;br /&gt;listo.Fijáte que hace como una hora que no &lt;br /&gt;paro de mirarte las lolas y ni te das por &lt;br /&gt;aludida. &lt;br /&gt;-Es que quería terminar cuanto antes con &lt;br /&gt;el libro. Está oscureciendo y me faltan &lt;br /&gt;pocas paginas. &lt;br /&gt;-Ah, claro. &lt;br /&gt;-Pero de todos modos -elevó el tono &lt;br /&gt;sobremanera-; quien diablos te crees tú, &lt;br /&gt;degenerado onanista, para yo tener que &lt;br /&gt;justificar mis actitudes frente a un libro &lt;br /&gt;atrapante. &lt;br /&gt;-No será que lo que te atrapa es la idea &lt;br /&gt;de ser observada? &lt;br /&gt;-Vete de mi vista,por favor.Es la última &lt;br /&gt;vez que te lo digo.Si no te vas ya mismo &lt;br /&gt;llamo a la guardia civil. &lt;br /&gt;-No seas fantasiosa, divina. Policía en un &lt;br /&gt;micro? &lt;br /&gt;-Entonces, grito. &lt;br /&gt;-Viste? Es una actitud típica de los &lt;br /&gt;Corin Tellado. Te deschavaste. &lt;br /&gt;-Imbécil -masculló y cerro el libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llovía a cántaros. La tarde caía &lt;br /&gt;rápidamente y las sombras se apoderaban &lt;br /&gt;del lugar entre cortísimos intervalos de &lt;br /&gt;luz blanca; la luz de los relámpagos. Ella &lt;br /&gt;luchaba contra el tiempo y los nervios le &lt;br /&gt;minaban la paciencia para poder estrujar &lt;br /&gt;su pollera que se hallaba empapada.El la &lt;br /&gt;observaba subido a esa especie de estrado &lt;br /&gt;imaginario en que creen hallarse los que &lt;br /&gt;se dicen poetas, y sin animarse a cruzar &lt;br /&gt;una palabra mas se calzo los &lt;br /&gt;-- auriculares.Con una acabada muestra de &lt;br /&gt;egoísmo volvió a darle vida a la música &lt;br /&gt;dulce del cantautor cubano. &lt;br /&gt;-Es que no vas a ayudarme -preguntó &lt;br /&gt;forzando la traba de la ventanilla &lt;br /&gt;superior-? Esta lloviendo mas adentro que &lt;br /&gt;afuera. &lt;br /&gt;El seguía en intima comunión con las &lt;br /&gt;letras elaboradas de Rodríguez al tiempo &lt;br /&gt;que limpiaba sus unas con la parte de &lt;br /&gt;atrás de un boligrafo.La lluvia se estaba &lt;br /&gt;haciendo mas persistente y el viento &lt;br /&gt;congelaba su torso hasta hacerlo tiritar. &lt;br /&gt;-No vez que no puedo -gritó-! Nos vamos a &lt;br /&gt;morir de frío si no la cierro ya, imbécil! &lt;br /&gt;De un salto,y sin esperar respuesta,se &lt;br /&gt;colgó del cable del auricular y lo arranco &lt;br /&gt;arrojando el aparato al suelo. &lt;br /&gt;-Se puede saber por que lo hiciste? &lt;br /&gt;-Simplemente porque necesito que&lt;br /&gt;alguien me de una mano . Lamentablemente a &lt;br /&gt;mi alrededor hay solo frágiles mujeres y &lt;br /&gt;la única persona que puede ayudarme es un &lt;br /&gt;lelo izquierdista que escucha tonterías y &lt;br /&gt;habla sandeces todo el tiempo. &lt;br /&gt;-O sea yo;no es cierto? &lt;br /&gt;-Efectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus miradas se cruzaron instantaneamente. &lt;br /&gt;Los oscuros ojos almendrados de el &lt;br /&gt;chocaron con el par de esmeraldas insertos &lt;br /&gt;debajo de las cejas de ella. Casi por &lt;br /&gt;instinto ensayo una tibia sonrisa que con &lt;br /&gt;la colaboración de Charo culmino en sonora &lt;br /&gt;carcajada.Se levantó de prisa. Corrió el &lt;br /&gt;vidrio hacia atrás y rascándose la &lt;br /&gt;incipiente barba se apoltrono lentamente &lt;br /&gt;en la butaca como un gato de solterona.Por &lt;br /&gt;primera vez en largo rato se sintió &lt;br /&gt;distendido,tranquilo. En el asiento de al &lt;br /&gt;lado,una anciana regordeta cargada de &lt;br /&gt;paquetes los miraba con cierta dulzura,con &lt;br /&gt;cara de viejita soñadora disfrutando de un &lt;br /&gt;culebrón . Codeando a su &lt;br /&gt;compañera de viaje pareció decirle "hacen &lt;br /&gt;una linda pareja" o algo similar.La otra &lt;br /&gt;anciana,mientras observaba extasiada como &lt;br /&gt;el guarda deglutía un enorme familiar de &lt;br /&gt;jamón y queso, asentía con la cabeza. &lt;br /&gt;Como buena española de pura cepa &lt;br /&gt;convirtió al supuesto dialogo en un &lt;br /&gt;monologo agradable, simpático y, por &lt;br /&gt;momentos, harto interesante.Costaba &lt;br /&gt;demasiado no enamorarse de aquella grácil &lt;br /&gt;rubia de ensortijados cabellos &lt;br /&gt;cayendo en cascada sobre los hombros.Decía &lt;br /&gt;cosas duras, comprometidas con el &lt;br /&gt;pensamiento izquierdista de Daniel,a veces &lt;br /&gt;hirientes.Pero ese derechismo por momentos &lt;br /&gt;fanático, lejos de provocar reacciones &lt;br /&gt;adversas funcionaba como un bálsamo que &lt;br /&gt;suavizaba cualquier intento de defender al &lt;br /&gt;--- comunismo mas cerrado.Hasta llegó a tratar &lt;br /&gt;de dictador a Fidel logrando que su &lt;br /&gt;interlocutor estirara la comisura de los &lt;br /&gt;labios en senal de inocente &lt;br /&gt;complicidad.Todo esto no hacia mas que &lt;br /&gt;corroborar la dulce calma que había en la &lt;br /&gt;mansa originalidad de su discurso.No era &lt;br /&gt;invento de Daniel,por supuesto,todos lo &lt;br /&gt;notaban.Las manos, sin duda tan expresivas &lt;br /&gt;como el resto del cuerpo, hablaban por si &lt;br /&gt;solas y sus ojos se abrían , se cerraban o &lt;br /&gt;se achinaban según correspondieran al &lt;br /&gt;relato.Si miraba en lontananza se &lt;br /&gt;entornaban;si se sorprendía por alguna &lt;br /&gt;pregunta un tanto fuera de lugar los abría &lt;br /&gt;descomunal y simpáticamente. Nunca llego a &lt;br /&gt;verla enojada después de aquella fraguada &lt;br /&gt;pelea,todo lo contrario.Ella sin pizca de &lt;br /&gt;recelo le contó entre otras cosas de su &lt;br /&gt;casa en Marbella y sus vacaciones de &lt;br /&gt;verano en Canarias,de la tozudez de los &lt;br /&gt;vascos y del chauvinismo exacerbado de &lt;br /&gt;algunos catalanes. &lt;br /&gt;Daniel se debatía entre creer y no creer &lt;br /&gt;la esencia de lo que estaba &lt;br /&gt;escuchando. Boquiabierto, mechando de vez en &lt;br /&gt;cuando alguna personal apreciación solo se &lt;br /&gt;limitaba a dejarse cautivar por el relato &lt;br /&gt;y escuchar extasiado como su corazón de &lt;br /&gt;poeta galopaba al ritmo tintineante de un &lt;br /&gt;repique de campanas tocadas al vuelo. &lt;br /&gt;La imaginaba mágica, desinhibida, &lt;br /&gt;conduciendo su descapotable blanco a &lt;br /&gt;ciento noventa y cinco kilómetros por hora &lt;br /&gt;por alguna de las autopistas de su Madrid &lt;br /&gt;extrana,cosmopolita y resplandeciente.Y &lt;br /&gt;soñó.Soñó despierto como solo puede soñar &lt;br /&gt;un enamorado que hace del amor a primera &lt;br /&gt;vista su razón de ser espontanea y &lt;br /&gt;duradera.No le importó imaginarla cara al &lt;br /&gt;sol con la camisa nueva,ensayando el &lt;br /&gt;saludo falangista mientras su boca de &lt;br /&gt;grana sorbe un cargado cafelito en &lt;br /&gt;cualquier mesón de la vieja &lt;br /&gt;Andalucía, entre cante jondo y palmas dadas &lt;br /&gt;hasta con el ultimo rincón de un alma &lt;br /&gt;flamenca cedida gentilmente. &lt;br /&gt;Sus ultimas frases lo hubieran herido de &lt;br /&gt;muerte en otras ocasiones, como cuando &lt;br /&gt;Charo, con toda la soltura del mundo,llegó &lt;br /&gt;a hacer una reivindicación casi exagerada &lt;br /&gt;de Pinochet en desmedro de Castro,para &lt;br /&gt;quien no tuvo empacho en calificarlo con &lt;br /&gt;su artillería mas pesada en lo que a &lt;br /&gt;insultos se refiere. &lt;br /&gt;Daniel,omnubilado, asentía permanentemente &lt;br /&gt;y ni hubo de sobresaltarse siquiera cuando &lt;br /&gt;ella dijo que el tango era una danza &lt;br /&gt;aburrida,chata y para nada sensual.Solo se&lt;br /&gt;desencajó sobremanera cuando el motor del &lt;br /&gt;ómnibus se detuvo en la plataforma &lt;br /&gt;veintidos,frente a una nutrida cantidad de &lt;br /&gt;gente bien arropada que tenia los ojos &lt;br /&gt;puestos solamente en la mugrosa &lt;br /&gt;escalerilla de bajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las afueras de la terminal de Retiro &lt;br /&gt;estaban atestadas de gente y de agua.Un &lt;br /&gt;ejercito de maleteros y changarines se &lt;br /&gt;disputaban los centenares de valijas que &lt;br /&gt;daban vueltas por la zona.Los refugios &lt;br /&gt;eran insuficientes.Muy a pesar del mal &lt;br /&gt;tiempo ,el fin de semana largo se había &lt;br /&gt;descargado con todo sobre la metrópoli. La &lt;br /&gt;gente corría, empujaba y se sometía a la &lt;br /&gt;gigantesca tortura de llegar a una meta &lt;br /&gt;distinta en cada caso.Y entre la jauría &lt;br /&gt;humana,sin mediar saludo ni beso de &lt;br /&gt;amistad ni sonrisa de cumplido,Charo fue &lt;br /&gt;confundiendo sus mechones dorados con &lt;br /&gt;movedizas cabezas de azabache y paraguas a &lt;br /&gt;medio cerrar.Daniel Vargas ,con el bolsito &lt;br /&gt;de badana en bandolera masticaba su &lt;br /&gt;impotencia parado junto a una cabina &lt;br /&gt;telefónica inutilizada,a dos cuartas de la &lt;br /&gt;puerta de salida. &lt;br /&gt;Roberta,su mujer,al igual que Felicitas y &lt;br /&gt;Nestor,sus hijos casi adolescentes juntan &lt;br /&gt;datos y mas datos que con esperanza y &lt;br /&gt;esmero llevan religiosamente a las &lt;br /&gt;oficinas de la CONADEP en Buenos &lt;br /&gt;Aires. Doña Lola,esposa y madre ejemplar &lt;br /&gt;dejó de ir los jueves a Plaza de Mayo &lt;br /&gt;merced a una dolorosa hernia de disco que &lt;br /&gt;la tiene postrada en su cama de hierro &lt;br /&gt;opaca y ruidosa. &lt;br /&gt;Servando Britos,que es ducho en el arte &lt;br /&gt;de reconocer rostros entre la &lt;br /&gt;multitud,dice haberlo visto tiempo atrás &lt;br /&gt;en un noticiero de la TVE discutiendo &lt;br /&gt;acaloradamente de política con un par de &lt;br /&gt;exiliados artesanos en el Rastro.Su &lt;br /&gt;aspecto de yuppie en decadencia &lt;br /&gt;desentonaba con el entorno plagado de &lt;br /&gt;cultores de la bohemia compartida ,para &lt;br /&gt;quienes el habito está en estrecha &lt;br /&gt;relación con el monje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio y Ada Quintero,sin embargo,casi se &lt;br /&gt;caen de espaldas cuando lo encontraron &lt;br /&gt;borracho,con el saco raído y blandiendo un &lt;br /&gt;ramo de rosas rojas marchitas por el calor &lt;br /&gt;insoportable de aquel Madrid de &lt;br /&gt;leyendas.Estaba sentado sobre un neumático &lt;br /&gt;abandonado en la calle Orgaz al cien , a &lt;br /&gt;pocas cuadras del estadio Santiago &lt;br /&gt;Bernabeu.Llevaba el bolsillo lleno de &lt;br /&gt;caramelos de goma y un sombrerito de luces &lt;br /&gt;con la cara de Franco estampada. &lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Que hacés Varguitas-&lt;/em&gt; gritó Julio,loco de &lt;br /&gt;alegría, ostentando su mejor tonada &lt;br /&gt;cordobesa-? &lt;br /&gt;-&lt;strong&gt;Yo,señor? Solo espero un micro.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------ &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113354920088388321?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113354920088388321/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113354920088388321' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354920088388321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354920088388321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/varguitas-y-el-angel-exterminador-de.html' title='&lt;strong&gt;** VARGUITAS y el ANGEL EXTERMINADOR de UTOPÍAS&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-113354866176369336</id><published>2005-12-02T15:35:00.000-03:00</published><updated>2005-12-13T10:24:12.363-03:00</updated><title type='text'>** EL PELUSA</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.dogbreedinfo.com/images11/PerroRatoneroBodeguerochuqui.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.dogbreedinfo.com/images11/PerroRatoneroBodeguerochuqui.JPG" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;  Un buen día, de aquellos que no hay&lt;br /&gt;virus que se atreva a borrar de nuestro propio disco&lt;br /&gt;rígido, lo trajeron a casa. Creo que fue para&lt;br /&gt;fines de noviembre del sesenta y ocho; y yo, pibe&lt;br /&gt;atorrante al fin, estaba volando de fiebre merced a&lt;br /&gt;una estúpida recaída, consecuencia directa de cierta&lt;br /&gt;gripe mal curada muy a pesar de los obsesivos&lt;br /&gt;cuidados de mi vieja. &lt;br /&gt; Esforzándome un poco para mirarlo de&lt;br /&gt;soslayo alcancé a verlo, tímidamente, por entre las&lt;br /&gt;pestañas pegoteadas que a contraluz formaban líneas&lt;br /&gt;amarillo brillantes en mi retina. Lo vi y mis&lt;br /&gt;ocho años escasos se iluminaron en forma repentina&lt;br /&gt;bajo la penumbra bajoneante de aquella humilde&lt;br /&gt;piecita verde agua. &lt;br /&gt; Todos se habían percatado de que quería un&lt;br /&gt;perro, que lo necesitaba , tanto quizás como a la&lt;br /&gt;foto de Madurga en la pared del fondo o el crucifijo&lt;br /&gt;de mi cabecera, señor, coronado por esa humilde&lt;br /&gt;ramita de olivo reseca que desde abril venía&lt;br /&gt;aguantando los cimbronazos del viento del sur&lt;br /&gt;cortante y descarnado a la hora de filtrarse chillón&lt;br /&gt;por entre las aletas de la persiana rota. &lt;br /&gt; Mi viejo lo dejo en la puerta y el&lt;br /&gt;pobre can se quedó como con miedo, ostentando un&lt;br /&gt;cuerpo diminuto asido a aquellos dos pares de patas&lt;br /&gt;retaconas que lo hacían patizambo y &lt;br /&gt;desproporcionado. Con el correr de las horas hizo&lt;br /&gt;prevalecer su caraduréz innata cuando comenzó a&lt;br /&gt;horadar con cierto descaro el borde derecho de la sábana&lt;br /&gt;revuelta, usando su particular hocico mas&lt;br /&gt;ancho que largo. &lt;br /&gt; Su raza cualunque &lt;br /&gt;y ratonera le confería extrema debilidad por los&lt;br /&gt;roedores, algo que por sistema ponía en practica&lt;br /&gt;cada vez que cruzaba oliendo y escarbando por debajo del&lt;br /&gt;tejidito enano que dividía el patio con la&lt;br /&gt;quinta de mi abuelo. &lt;br /&gt; Sin dudas supo ganarse con creces el cariño de todo&lt;br /&gt;el barrio , periférico por naturaleza , cuyo humilde&lt;br /&gt;plantel de edificios se remontaba a una pobre&lt;br /&gt;amalgama de tapiales raídos camuflados con&lt;br /&gt;lengüetazos de cal amarillenta y casitas simples de&lt;br /&gt;una planta, donde los chicos hasta se peleaban fiero&lt;br /&gt;por llevarlo a pasear .Nadie osaba tirar el primer&lt;br /&gt;gomerazo al aire sin que el Pelusa estuviera&lt;br /&gt;allí, haciendo acto de presencia con su ladrido agudo&lt;br /&gt;apuntado a los cuatro vientos, gritando y&lt;br /&gt;sacudiéndose con alegría desde el fondo de una&lt;br /&gt;cuneta saturada de yuyos donde revoloteaban&lt;br /&gt;con desenfado decenas de corbatitas, mixtos y jilgueros&lt;br /&gt;tan libres como las alas de nuestra inocencia. Y&lt;br /&gt;allá iba el cuzco, mostrando su chuequera entre los&lt;br /&gt;terrones blandos de la tierra arada, corriendo a una&lt;br /&gt;liebre a veces, toreándole a los chimangos otras,o&lt;br /&gt;simplemente lamiendo mis canillas escuálidas&lt;br /&gt;salpicadas de barro ,las que se elevaban unos&lt;br /&gt;pocos centímetros por sobre las zapatillas Pampero&lt;br /&gt;agujereadas. Allá iba por la vida, con su diminuta&lt;br /&gt;cabeza overa y triangular creciendo conmigo y&lt;br /&gt;ofreciéndose como mudo testigo de hitos importantes&lt;br /&gt;en el destino de un pibe de pueblo nacido en calle&lt;br /&gt;de tierra. Primero fue la comunión. Después el fin&lt;br /&gt;de la primaria . Y mas tarde los primeros&lt;br /&gt;bailes, las trasnochadas, las broncas y la andanada de&lt;br /&gt;lamentos ante el inevitable resultado de cada&lt;br /&gt;materia que por centésimos me volvía a convocar en&lt;br /&gt;marzo. Y el tumultuoso quinto año, que trajo&lt;br /&gt;acompañada la deshonra de tener que soportar la&lt;br /&gt;resaca de aquella primera curda que me dejó de&lt;br /&gt;cama, donde tan solo la húmeda lengua del Pelusa se&lt;br /&gt;acercó para despabilarme antes de caer tendido por&lt;br /&gt;segunda vez. Y el primer pucho en el baño, y&lt;br /&gt;las noviecitas, y aquella rudimentaria música progresiva&lt;br /&gt;atronando a todo el vecindario, mientras el Pelusa&lt;br /&gt;dormitaba plácidamente al lado del combinado de&lt;br /&gt;madera sin que el barullo haga mella en su&lt;br /&gt;tranquilidad perruna. Postales del&lt;br /&gt;barrio, quizás. Imágenes sencillas que a lo largo de&lt;br /&gt;casi diecisiete anos forjó el Pelusa desde su&lt;br /&gt;llegada hasta la ultima foto que logramos tomarle&lt;br /&gt;viejito, casi ciego posando cholulamente junto a mí, un&lt;br /&gt;negrito flaco con uniforme de soldado, que se creía&lt;br /&gt;Rambo cada vez que la "Santafesina" lo traía de&lt;br /&gt;vuelta a casa. Salvando las distancias temporales y de las otras. &lt;br /&gt;este muchachito emprendía el retorno a casa, como &lt;br /&gt;cada regreso de cada tarde infantil, desandando el camino de la&lt;br /&gt;escuela primaria, para poder disfrutar y compartir con el&lt;br /&gt;Pelusa un trozo del suculento pan con&lt;br /&gt;manteca de las cinco y media de la tarde. Tardes&lt;br /&gt;invernales de cuadernos Laprida y cortitos Faber con&lt;br /&gt;la punta gastada de escribir nombres queridos en el&lt;br /&gt;banco de madera. Tardes invernales tan grises y&lt;br /&gt;tan caras como ésta, que hacen aflorar la sal de la&lt;br /&gt;nostalgia y transportan nuestros mezquinos intereses&lt;br /&gt;terrenales a un limbo de sentimientos nobles,&lt;br /&gt;habitado por millones de Buckis, de Rolos, de&lt;br /&gt;Tarzanes, de Colitas o Pingolfios. Póngale usted el&lt;br /&gt;nombre de su agrado.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-113354866176369336?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/113354866176369336/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=113354866176369336' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354866176369336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/113354866176369336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/12/el-pelusa.html' title='&lt;strong&gt;** EL PELUSA&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19514301.post-114069734422002780</id><published>2005-02-23T09:00:00.000-03:00</published><updated>2006-02-23T11:11:10.856-03:00</updated><title type='text'>** FIESTA PATRIA EN EL PUEBLO</title><content type='html'>*  La  escarcha  todavía  se   mantenía   como   blanco&lt;br /&gt;        testimonio  de  lo  que había sido  el  despunte  del&lt;br /&gt;        alba. El  sol  del veinticinco iba desperezándose  con&lt;br /&gt;        lentitud  entre  las  ramas, cuando  las  descubiertas&lt;br /&gt;        rodillas  de  las  chicas  de  quinto año se destacaban&lt;br /&gt;        moradas  bajo  el almidonado guardapolvo.   En  ellos&lt;br /&gt;        brillaban casi desafiantes las solitarias escarapelas&lt;br /&gt;        de  cintita  nueva  con que   las  madres  los  habían&lt;br /&gt;        ornamentado cuidadosamente.&lt;br /&gt;        *      Los   varones    a       veces     estrenábamos&lt;br /&gt;        zapatos, pero  en  la  enorme mayoría   de   los casos&lt;br /&gt;        solamente  nos daba el cuero para rendirle honores  a&lt;br /&gt;        una   nunca   bien   ponderada    latita   de   betún&lt;br /&gt;        negro, olvidada por meses y meses en algún cajón de la&lt;br /&gt;        mesada. Lo  cierto es que el brillo que no se  lograba&lt;br /&gt;        durante  el  resto  del  año se juntaba  a  mares  en&lt;br /&gt;        aquella  soleada  plaza  otoñal poblada tan solo  por&lt;br /&gt;        un   rato.    Los   dientes, apretados por sistema,&lt;br /&gt;        castañeteaban  descaradamente con el  frio&lt;br /&gt;        atenuado  en  parte por el cansino movimiento  de  un&lt;br /&gt;        desfile blanco que era la antesala del acto .El lento&lt;br /&gt;        taconeo, multiplicado  por  cientos, iba   poniendo  en&lt;br /&gt;        marcha  -entre toses y algunos estornudos frenados  a&lt;br /&gt;        tiempo- la tradicional fiesta patria en el pueblo.&lt;br /&gt;        Primero el   Tedeum, desarrollándose  con    toda   la&lt;br /&gt;        solemnidad  que la fecha requiere y en donde  se daban  cita una a una &lt;br /&gt;        las  autoridades del pueblo: cura, juez  de paz, policías vistiendo uniforme de gala y un &lt;br /&gt;        intendente de gestos ampulosos rodeado  por su propia  banda  de genuflexos. En los bancos posteriores,los   otros   personajes  infaltables :  esos  enanos&lt;br /&gt;        locos      vestidos     con     delantal  blanco  que&lt;br /&gt;        llegaban  con  los  pliegues de la  almohada  todavía&lt;br /&gt;        dibujados  en  la cara.        &lt;br /&gt;        *   Los de la secundaria por una calle y la primaria por&lt;br /&gt;        otra, todos confluyendo en el centro de la plaza,&lt;br /&gt;        al  lado  de San Martín, como reverenciando la  figura&lt;br /&gt;        del  prócer máximo, que al decir de algunos mocosos de&lt;br /&gt;        la  época conservaba todavía erguida su "empanada  en&lt;br /&gt;        la cabeza".&lt;br /&gt;        *  Allí, entre las  ligustrinas  que  alguien  se  había&lt;br /&gt;        tomado  el  trabajo  de podar como  con  regla, estaba&lt;br /&gt;        emplazado  el  clásico escenario de madera celeste  y&lt;br /&gt;        blanca  donde  el  eterno   y  tradicional   Edelmiro&lt;br /&gt;        mezclaba  palabras  emotivas  con  vestigios  de  un  Himno Nacional maltratado que  se&lt;br /&gt;        desangraba apareciendo siempre por dos chillonas&lt;br /&gt;        bocinas que se acoplaban una y mil veces para nuestros desgraciados oidos.&lt;br /&gt;        *  En ese marco se podían ver &lt;br /&gt;        bostezos  en  el palco, escuchar a alumnos  recitando&lt;br /&gt;        cosas de grandes y a maestros vocalizando como chicos&lt;br /&gt;        empleando palabras como  la  “liuvia” del  veinticinco  o  “aquelios”&lt;br /&gt;        hombres  del  Buenos Aires colonial por ejemplo. Nuestros  jóvenes&lt;br /&gt;        ojitos  distinguían a voluptuosas negras mazamorreras de  cotillón   compartiendo&lt;br /&gt;        la  escena  con la gente de alcurnia de la época, y  a exagerados&lt;br /&gt;        bigotes  y  patillas  de   corcho  quemado   haciendo&lt;br /&gt;        resaltar prolijas galeras de cartulina negra bajo los&lt;br /&gt;        clásicos paraguas de un mayo de revueltas.Los Cisneros, los Laprida, aquellos legendarios Saavedra o Mariano Moreno estaban en boca de los concurrentes.  Todos &lt;br /&gt;        veíamos  gesticular  a estos personajes en  medio  de&lt;br /&gt;        aquellos  históricos  ataques  de  risa  que  también&lt;br /&gt;        formaban  parte  de la tradicional fiesta  maya. Habrá&lt;br /&gt;        alguien  que no se haya tentado alguna vez en el acto&lt;br /&gt;        de la plaza hasta ponerse colorado?&lt;br /&gt;        *   Siempre había  algún gracioso por ahí atrás que  con&lt;br /&gt;        voz  de soprano harto desafinada entonaba:  ...   oid&lt;br /&gt;        mortales,  la  panza se me sale ..  o ...  Febo  asoma,&lt;br /&gt;        punto  y  coma  ..." ante el rostro  colorado  de  la&lt;br /&gt;        maestra   que  -entre  bronca   y  vergüenza-   hacia&lt;br /&gt;        esfuerzos  sobrehumanos  por  frenarlo y, por  que  no&lt;br /&gt;        decirlo, también aguantar su propia risa.&lt;br /&gt;        *   Fueron  tradición también los versitos aprendidos  de&lt;br /&gt;        memoria  por nenitas de preescolar y hasta era normal&lt;br /&gt;        que   lloraran  hasta  quedar   palmadas  cuando el miedo seco y tricionero  &lt;br /&gt;        les robaba la   letra. Era  previsible; arriba  del&lt;br /&gt;        escenario  y  con toda esa gente mirando no se  podía&lt;br /&gt;        reaccionar  de otra manera. Aparte, a esa edad poco era&lt;br /&gt;        lo  que  se había estudiado de Historia  Argentina. La generalidad de los pibes carecía de conocimientos acerca del significado  de  las&lt;br /&gt;        palabras congresal, diputado, independencia y otras por&lt;br /&gt;        el  estilo. Aunque a  decir  verdad -y que esto quede  entre&lt;br /&gt;        nosotros-  muchos  llegamos grandes y pasamos por  el&lt;br /&gt;        mismo trance.&lt;br /&gt;        *    Lo cierto, es que el paso de los años y los insípidos&lt;br /&gt;        vientos  de cambio imperantes en la patria hacen  que&lt;br /&gt;        uno  se  aburguese, ponga  un poco mas de frío  a  sus&lt;br /&gt;        híbridos  sentimientos  y  esconda la  cabeza  en  la&lt;br /&gt;        almohada  mientras  los chicos, en la penumbra  de  la&lt;br /&gt;        habitación ornamentada con motivos foráneos, se  colocan silenciosamente la  escarapela&lt;br /&gt;        de hule.&lt;br /&gt;        *    Será que  los  problemas cotidianos  impiden  volver&lt;br /&gt;        atrás  el  reloj como para acordarnos de lo  lindo  e&lt;br /&gt;        inocente  que  era todo aquello. Cuando las calles del&lt;br /&gt;        pueblo  destilaban tierra a troche y moche y nuestros&lt;br /&gt;        únicos  héroes infantiles eran tipos de carne y hueso&lt;br /&gt;        que  tenían una innegable apariencia humana, que no es&lt;br /&gt;        poco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19514301-114069734422002780?l=elyerard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elyerard.blogspot.com/feeds/114069734422002780/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19514301&amp;postID=114069734422002780' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/114069734422002780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19514301/posts/default/114069734422002780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elyerard.blogspot.com/2005/02/fiesta-patria-en-el-pueblo.html' title='&lt;strong&gt;** FIESTA PATRIA EN EL PUEBLO&lt;/strong&gt;'/><author><name>EL TABANO</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='12' src='http://3.bp.blogspot.com/_iMrzJBMEBSI/Sp-8cW1EgxI/AAAAAAAAABI/Anp8HcrJbWU/S220/LOGO.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
